El Barakaldo busca reforzar su cuarta plaza

El Barakaldo busca reforzar su cuarta plaza
Fernando Gómez

«Hay que sudar sangre para conseguir los puntos en cada partido», afirma Larrazabal

PERU OLAZABALBarakaldo

Solo quedan cuatro jornadas por delante para determinar si el Barakaldo podrá disputar el play-off de ascenso. La primera de estas citas será este domingo a las 17:00 en El Malecón, donde el Barakaldo tendrá enfrente a la Gimnástica de Torrelavega. Los fabriles, por el momento, dependen de sí mismos para colarse en la fase de ascenso, ya que están cuatro puntos por delante de Oviedo Vetusta y a cinco del Bilbao Athletic. Ambos son prácticamente los únicos adverdarios con opciones de desbancar al cuadro gualdinegro de la cuarta posición.

Los fabriles no llegan a este tramo final en un momento precisamente idóneo. En la segunda vuelta solo han sumado 18 puntos de los 55 que acumulan en su casillero. Aitor Larrazabal opina que en este periodo han perdido «acierto» y «creación de juego ofensivo». Por ello, están sufriendo más problemas de los que vaticinaban en un principio. Además, solo han logrado cuatro puntos de los últimos quince posibles, encajando goles en los cinco choques anteriores, por lo que también se está viendo perjudicado el aspecto defensivo que tanto había caracterizado a este equipo –cuarto conjunto del grupo que menos goles encaja-. «No estamos teniendo la pegada ni la solidez que tuvimos en la primera vuelta», asume el técnico de los gualdinegros.

En la última cita, el Barakaldo empató frente al Tudelano y amplió la ventaja en un punto más respecto al Oviedo Vetusta. «No contemplábamos el hecho de no ganar contra el Tudelano en casa, pero ya estamos viendo que hay que sudar sangre para conseguir los puntos en cada partido», señala Larrazabal. Los fabriles ansían volver a la senda del triunfo lo antes posible para mantenerse en los puestos play-off que ocupan desde la primera jornada de liga. «Dependemos de nosotros mismos para mantener la cuarta plaza y sabemos que sacando ocho puntos de los doce que están en juego, acabaríamos en estos puestos», indica el técnico.

La situación de su próximo rival es mucho más complicada. La Gimnástica de Torrelavega está en zona de descenso directo, a siete puntos de la salvación, por lo que necesitan la victoria si quieren seguir teniendo alguna opción de permanencia. No obstante, los cántabros han mejorado sus registros desde que Damián Mori sustituyó a Pablo Lago en el banquillo de El Malecón. En los últimos diez encuentros, los cántabros solo han perdido en dos ocasiones –ante Logroñés y Mirandés-, aunque únicamente han vencido en otros dos choques –frente a Oviedo Vetusta y Real Sociedad B-, firmando un total de seis empates hasta la fecha. Larrazabal apunta que los blanquiazules han cambiado su sistema y han pasado a jugar con un 4-4-2. A su vez, advierte de que «son un equipo muy peligroso a balón parado».

El míster del cuadro gualdinegro califica a la Gimnástica de «rival muy complicado» y prevé que será «un partido que se decidirá por detalles, así que no podemos cometer desajustes, debemos estar acertados de cara a puerta». «Para ellos es una de las últimas opciones para conseguir la permanencia, por lo que pondrán toda la carne en el asador y será un partido durísimo», amplia. Larrazabal recupera de cara a este encuentro a Fernán Ferreiroa, Jurgi Oteo, Dopi y Picón, pero no podrá estar por sanción una pieza clave como es Carles Marc. «Es un jugador que aporta muchas cosas al equipo, no solo en lo físico y en lo técnico, sino también en lo psicológico. Es un referente en el vestuario», alaba su entrenador.