Exjugadores del Barakaldo abren las puertas al proyecto que promueven cuatro socios para convertirse en SAD

Joseba Arriaga/El Correo
Joseba Arriaga / El Correo

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El proyecto para que el Barakaldo se reconvierta en una Sociedad Anónima Deportiva coge cada vez más peso. Jesús María Isusi, cabeza visible de la iniciativa, aseguró que cuenta con el apoyo de la masa social, así como de las personas que mantienen una vinculación más estrecha con el club fabril. A algunos exjugadores también les convence el cambio de modelo jurídico, ya que será la llave para dar el salto a Segunda A.

Juanjo Benito y Manolo López, históricos del conjunto gualdinegro que protagonizaron el ascenso de 1977 y se quedaron a las puertas de subir a Primera al año siguiente, asumen que para volver a cosechar estos éxitos es necesaria la transformación. De una época más reciente pero con un gran peso entre la afición vizcaína –por algo fue bautizado como 'El gran capitán'– Iván Urbano mantiene que «tarde o temprano hay que hacer la reconversión si quieres dar el salto al fútbol profesional. Es un paso de casi obligatorio cumplimiento», asegura. Joseba Arriaga, en cambio, se muestra algo más reticente, aunque también ve con buenos ojos la nueva propuesta. «Si se quiere crecer, se tiene que convertir en sociedad anónima», manifiesta Benito, mediocentro del Barakaldo entre 1973 y 1978, que actualmente acumula 36 años como socio.

El mítico centrocampista advierte que llegan tiempos difíciles económicamente e insiste en que «el fútbol ya no es lo que era», por lo que urge adaptarse a los tiempos que corren. Su compañero de equipo, que vistió la zamarra gualdinegra entre 1974 y 1981, coincide en que «cada día el fútbol se está complicando más, los gastos cada vez son mayores», por lo que tilda a la conversión como «la única salida que nos queda». Ambos hacen referencia a que a partir de la temporada que viene, las fichas de toda la plantilla se deben profesionalizar y, además, se debe hacer frente a un pago a la Seguridad Social que ya ha causado grandes estragos a equipos cercanos como el Amorebieta.

Con pies de plom

Joseba Arriaga, delantero del conjunto fabril en las campañas 2012/13 y 2013/14, también hace referencia a este punto, señalando que «frente a los futuros gastos por profesionalización y seguridad social, hace falta un gran activo y esto daría músculo económico, que ayudaría al club».

Deportivamente, este curso está suponiendo una inyección de moral para muchos baracaldeses, que vuelven a ver a su equipo peleando por las plazas de play-off. Aunque, como bien apunta Benito, «la afición del Barakaldo es muy exigente y aspira siempre con ascender a Segunda División». No obstante, los refuerzos en el mercado invernal de los principales conjuntos de la categoría, y el hecho de no realizar ninguna adquisición, fue un golpe de realidad que mostró «que el Barakaldo está compitiendo contra equipos que le doblan en presupuesto», lanza Manolo López.

Urbano asevera que luchan «desde la humildad y el trabajo colectivo, pero siempre nos ha faltado ese punto de calidad». Precisamente, en esa máxima se apoya la iniciativa de Isusi: la esperanza por volver a la categoría de plata. «Es una buena noticia que gente apueste su dinero en el Barakaldo y se mire de cara a la Segunda División, que tiene que ser el objetivo por el que pelee el Barakaldo», declara el zaguero, reafirmado por los otros tres exjugadores.

Aun así, Arriaga anda con pies de plomo y advierte que «en el fútbol actual, no está totalmente unida la situación económica con los resultados». El delantero ermuarra conoce de buena mano las dos grandes ligas nacionales, tras su paso por el Athletic y sus efusivas experiencias en Las Palmas, Cádiz y Guadalajara, en la categoría de plata. El punta incide en que este proyecto «no tiene por qué ser mejor» que continuar con la actual forma jurídica, ya que un gran presupuesto debe también estar apoyado en una buena gestión.