«Es difícil tener un profesor mejor que Larrazabal», alaba Manel Royo

Manel Royo, en Lasesarre. /Barakaldo CF
Manel Royo, en Lasesarre. / Barakaldo CF

El lateral izquierdo cumple dos meses visitiendo la zamarra gualdinegra y ya se ha convertido en un fijo en los esquemas de Aitor Larrazabal

PERU OLAZABALBarakaldo

Manel Royo cumple este sábado dos meses como jugador fabril tras llegar en noviembre libre al Barakaldo después de «los dos meses más duros de mi vida a nivel deportivo», afirma. El futbolista catalán, que vino para suplir a Xabi Galán durante su complicada lesión, es un habitual en los planes de Larrazabal y, aunque su contrato acabe en junio, anuncia que si el club le propusiera en estos momentos una ampliación, «llegaríamos a un acuerdo seguro, estaría encantado».

Royo militó el año pasado en el segundo equipo del Espanyol, donde coincidió con futbolistas que han debutado esta campaña en la máxima categoría como Álex López y Javi Puado, además de su competidor de puesto Adrià Pedrosa, que «tiene cualidades para ser jugador de élite los años que él quiera», señala el lateral gualdinegro. Además, en su época como 'periquito', el futbolista gualdinegro realizó la pretemporada con el primer equipo, donde se enfrentó «contra el Borussia Dortmund de Dembelé y Gotze, o contra el Nápoles de Sarri, por ejemplo».

El carrilero zurdo, de 24 años, firmó en su día un contrato de dos campañas en el Espanyol, pero él pensaba que «tenía edad ya para salir del filial». Por lo que, asimismo, declara que «en la última semana de mercado, me sale una oferta de un equipo muy potente de Segunda B, rescindo con el Espanyol y el último día se cae, así que me quedo fuera de mercado». El futbolista tarraconense se queda dos meses sin equipo desde ese momento, que «fueron a nivel deportivo los más duros de mi vida», reconoce. «Pasas de verte en un club grande a no tener nada, se te cae el mundo encima», añade. Durante ese periodo, Manel Royo se ejercitó con el Conquense –equipo del que formó parte en la temporada 2014/15- para mantener su forma futbolística y manifiesta que «me llamaron algunos equipos de Segunda B, entre ellos dos filiales, que no me acabaron de convencer».

Es en ese momento cuando el cuadro de Lasesarre decide sustituir a Xabi Galán -que todavía permanece lesionado del hombro- y se pone en contacto con el futbolista catalán. Manel Royo tenía «compañeros en el vestuario que me habían hablado muy bien del club», expone. Aitor Larrazabal cierra un acuerdo verbal con el jugador antes del encuentro que enfrentaría a los de la margen izquierda con el Real Unión, el pasado 17 de noviembre. Tras dicha charla, el lateral «estaba convencido de que tenía que venir, que era un paso hacia delante para mí y que íbamos a luchar por cosas bonitas», asevera, por lo que se unió a la dinámica de los fabriles el siguiente lunes.

El lateral izquierdo incide en que está muy agradecido de la labor que hace el míster, ya que «desde la primera vez que hablé con él por teléfono, me transmitió una confianza total y eso hace que el jugador se sienta más seguro y más cómodo en el campo». Además, sostiene que «en mi posición, es difícil tener un profesor mejor que Larrazabal», dado a la experiencia del míster como carril izquierdo, que le convierte en el octavo jugador con más partidos en el Athletic. Acumula 445 partidos entre Liga, Copa del Rey, Champions y Europa League en catorce temporadas de rojiblanco.

Desde que es futbolista del Barakaldo, Manel Royo ha disputado los últimos seis encuentros de liga, perdiéndose únicamente el primero de los duelos para los que ha estado disponible -frente al Bilbao Athletic-, el resto los ha jugado íntegros. Además, el equipo ha dejado la portería a cero en cinco de de los seis enfrentamientos en los que ha participado, «y eso a un defensa es lo que le da confianza», garantiza. Por ello, cree que la labor defensiva de la plantilla es la clave del éxito durante esta campaña: «La portería a cero te hace estar arriba y en eso basamos nuestro juego». Royo, a pesar de sentirse muy en forma actualmente, afirma que «mi mejor momento no ha llegado y espero que llegue aquí en Lasesarre vistiendo los colores del Barakaldo».

En cuanto a las aspiraciones del conjunto fabril, indica que lo que les mantiene en las posiciones altas de la tabla es que «somos felices en el día a día y no miramos más allá, creo que esa es la grandeza del equipo y el fuerte del vestuario». «Para nosotros no habría mayor honor que subir a Segunda División, pero de momento no pensamos en ello, no nos queremos poner ningún techo», añade. Lo que sí asegura es que «por ganas y por buen hacer del grupo, merecemos estar ahí arriba, espero que sigamos así, el club y la afición se lo merece». Finalmente, asevera que «el 20 de mayo, -cuando termina la temporada- nos miraremos a las caras y podremos decir que lo hemos dado todo, estemos en la posición en la que estemos».

 

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