El Barakaldo, dispuesto a desquitarse ante la Real B de la debacle copera

Fran García en una de las ocasiones desperdiciadas del Barakaldo en la Copa. /Pedro Urresti
Fran García en una de las ocasiones desperdiciadas del Barakaldo en la Copa. / Pedro Urresti

Larrazabal espera que su equipo recupere el domingo en Lasesarre (18:00h) «la chispa» y la imagen ofrecida en el arranque liguero, en el que ya ha sumado 4 puntos

LAURA GONZÁLEZ Barakaldo

En Barakaldo aún le siguen dando vueltas al prematuro adiós a la Copa, a una competición que en 2015 llevó hasta la margen izquierda a un Valencia de Champions. Un torneo del que los gualdinegros se despidieron a las primeras de cambio en los penaltis ante la Mutilvera, y del que se quieren olvidar lo antes posible. Para ello, tratan de centrarse tan solo en la Liga, en la única competición que les queda por delante de aquí hasta el mes de mayo. «Estamos intentando levantar la cabeza, pero han sido momentos complicados. Cuando se dan este tipo de circunstancias adversas, lo mejor es que la competición entre lo antes posible. Vamos a ver si el equipo puede dar la imagen que otra vez tiene que dar en Liga y podemos competir de la mejor manera», declaró Aitor Larrazabal, centrándose ya solo en la visita del 'Sanse' a Lasesarre (18 horas).

Un rival «incómodo» ante el que tratarán de desquitarse del partido oficial hasta ahora más flojo de los gualdinegros esta temporada, después de haber sumado cuatro puntos en la competición doméstica tras la victoria frente al Oviedo B y el empate en Las Gaunas, uno de los campos más complicados del grupo. «La Mutilvera se nos atragantó un poco más, estaban más metidos en su medio campo y defendiendo. Quizás todavía no tenemos los automatismos necesarios adquiridos para la creación del juego», declaró el técnico vizcaíno, señalando como una de las causas la incorporación al equipo de varios nuevos jugadores durante la pasada semana. «Es difícil conseguir eso así, pero el equipo tiene que levantarse para seguir sumando».

Enfrente tendrán el domingo a un filial donostiarra al que se midieron hace apenas un mes en el XII Trofeo Lasesarre, el quinto amistoso de la pretemporada, en el que curiosamente también cayeron los locales en la tanda de penaltis. «Han sufrido cambios en estos dos partidos, sobre todo en jugadores de banda. Están alternando y tendremos que ver qué equipo van a sacar, pero lo importante es cómo estemos nosotros, el rendimiento que podamos dar. A ver si volvemos a tener chispa y somos capaces de tutearles y hacerles sentir incómodos».

Más acierto

Larrazabal destaca de la Real B sus «individualidades», la gran calidad que poseen por separado, y también la forma que tienen de compenetrarse y avanzar en el campo, principalmente en sus «transiciones ofensivas». «Habrá que tenerlas muy en cuenta. Sabemos que es un equipo al que no podemos dejar correr demasiado y vamos a intentar que no se así», remarcó el preparador del cuadro fabril. Además de eso, también cree que para seguir sin conocer la derrota esta campaña en Liga será primordial el hecho de estar más atinados arriba, de aprovechar todas las oportunidades que puedan generar en el área contraria. «En Copa tuvimos dos o tres en el primer tiempo muy buenas que no fuimos capaces de materializar», afirmó, reconociendo que precisamente este Barakaldo, después de las bajas sufridas este verano, no se caracteriza precisamente por sus numerosas llegadas, «por lo que hay que acertar, para así poder ponernos por delante y ser capaces de poder manejar el resultado».

Un choque previo a la siempre complicada visita al Mirandés en el que también estará en juego mantener la racha de victorias consecutivas en Liga en Lasesarre, donde el equipo no sabe lo que es perder desde el 30 de abril de 2017, ante el Leioa, hace ya casi año y medio. Para el choque ante el 'Sanse', Larrazabal cuenta con las bajas seguras de Jon Aguirrezabala y Arencibia por lesión, y con la duda de Raúl Hernández, quien finalizó el choque de Copa con bastantes molestias.

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