Barakaldo y Arenas salen reforzados

Etxaniz celebra el gol del empate ante el Calahorra./Pedro Urresti
Etxaniz celebra el gol del empate ante el Calahorra. / Pedro Urresti

El equipo de la localidad fabril, Bilbao Athletic y Leioa cierran la octava jornada en zona noble mientras el Arenas, con su victoria ante el Calahorra, se sitúa en mitad de la tabla

JAVIER BELTRÁN

El Arenas-Calahorra, con victoria getxotarra en el minuto 85 por el exleón Aitor Ramos, cerró una octava jornada encadenada desde el viernes de puente hasta ayer domingo. Una armada vizcaína fracturada en tres, con Barakaldo, Bilbao Athletic y Leioa en zona noble, Arenas en la parte media de la tabla, y Amorebieta, Gernika y Cultural en el sótano, sin terminar de despegar.

«Son tres puntos más que merecidos», lanzó Jabi Luaces tras acabar el envite frente al Calahorra, una de las revelaciones del campeonato. Un Arenas que remontó 2-1, con tantos de sus delanteros Etxaniz y Aitor Ramos (su tercer tanto), con el que encadena el tercer triunfo en Gobela noqueando al equipo riojano, que erró una pena máxima. Los areneros están ahora mismo a solo tres puntos del cuarto puesto que ocupan los cachorros.

Cris Atangana, prometedor portero cedido del Bilbao Athletic, debutó en el arco de la SD Leioa en un 1-1 final ante el CD Vitoria. Un empate en casa que siempre suele servir, y más cuando el equipo padeció durante más de 70 minutos la inferioridad numérica. Obieta anotó el 1-0 en propia puerta antes del descanso y Luis Lara puso las tablas nada más arrancar la segunda. Un envite accidentado. Bengoa fue atendido de un golpe en la cabeza, regresó con un vendaje y, cuatro minutos después fue expulsado por tener que parar una cabalgada de Ibrahima Dieng. Una roja directa que penalizó al Leioa. Encima, el ex del Amorebieta se lastimó en la caída y fue retirado en camilla con una lesión en la clavícula.

Al Bilbao Athletic le faltó el gol

El Bilbao Athletic mereció mucha mejor suerte en Zubieta. Los potrillos apenas remataron dos veces y la segunda fue para dentro. Antes, Larrazabal, Villalibre e Iñigo Vicente tuvieron en sus botas la victoria, el dominio, la jerarquía y el aplomo. Solo faltó el gol, con Nolaskoain echando un cable en una zona ancha demasiado castigada con Sancet y Baqué en talleres. Ahora llegará el Mirandés a Lezama, pero a los cachorros no les asustan los retos y no se han descabalgado del playoff de ascenso.

El Barakaldo sigue en el furgón cabecero, segundo con 17 puntos, al noquear a una Cultural en Tabira (0-1) que sigue roto en el sótano de la tabla. Los de Larrazabal se llevaron el derbi vizcaíno cuando poco después de la media hora, David de Paula estrelló un balón a la madera y Fernán Ferreiroa se adelantó a la zaga durangarra para sellar el único tanto del encuentro. En el polo negativo fabril, Xabi Galán se resintió de su hombro y reapareció precipitadamente Aguirrezabala, que andaba con el empeine dolorido. «Era muy importante después de la derrota ante el Racing, hay que dar al equipo la enhorabuena. Le dedicamos la victoria a Xabi Galán, que ha tenido otra vez el infortunio de su hombro», señalaba Larrazabal.

En Urbieta, en el segundo derbi de la jornada, la mecha se encendió en el tramo final, con un gol por barba: Mujika, de zapatazo brutal, en el 89 para la SD Amorebieta, y Abaroa, en el 91, por lo forales. Un empate a uno insípido para ambos. El Gernika sigue sin ganar y encadena todo equis en su cancha y los Azules cercenan su despegue. Vélez de Mendizabal comentó que su equipo había «competido muy bien, fuimos a por el partido, golazo y se te queda mal cuerpo porque te meten gol en la última jugada en una falta mal defendida, que te mata después de 90 minutos trabajando a tope», deslizó desconsolado el técnico de los Azules.

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