Luariz pasará por el quirófano en un plazo máximo de dos semanas

Gorka Luariz, el día de su presentación como jugador del Arenas./
Gorka Luariz, el día de su presentación como jugador del Arenas.

El delantero del Arenas confía en volver a los terrenos de juego en marzo

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA/Getxo

El delantero del Arenas Gorka Luariz, fichado esta pretemporada del Leioa, pasará por el quirófano en el plazo máximo de dos semanas debido a la grave lesión sufrida en el primer partido de Liga frente al Salamanca UDS. El pronóstico, confirmado este miércoles por el traumatólogo que le trata, es de una rotura de ligamento cruzado anterior, ligamento lateral interno grado 1 y un pequeño esguince en el menisco externo de su pierna derecha.

Luariz afronta la situación con «optimismo después de estar dos días muy jodido. Mejor me lo tomo así, de lo contrario estaría todo el día en casa comiéndome la cabeza y eso no puede ser». El jugador espera regresar a los terrenos de juego en el plazo de «seis meses, poniéndome en el peor de los escenarios», apunta con una sonrisa.

No en vano, el jugador de 26 años ya sabe lo que es sufrir una lesión de estas características. «Con diecisiete años sufrí lo mismo en la pierna izquierda, y en el Zamudio tuve una elongación del cruzado, así que ya sé lo que me queda por delante en cuanto a plazos para recuperarme totalmente», destaca deseoso de volver a los entrenamientos.

El ariete internacional por Guinea Ecuatorial, país donde nació su madre, recuerda a fuego la jugada en la que cayó lesionado. «Fui a presionarle al rival, despejó y fue una acción fortuita. Me pegó después de despejar con la pierna izquierda, y me quedé con el apoyo de la derecha y la rodilla se me fue hacia dentro». Su primera reacción fue comentarle al 'míster' que «me había roto la rodilla, no se lo podía creer». Un pronóstico que en la caseta se lo confirmó el médico del Salamanca UDS.

Fruto de la ira, en un primer momento acusó en las redes sociales de «poco profesional» al jugador local protagonista de este lance del partido. «Me equivoqué absolutamente y me he disculpado. Son cosas que pasan en los terrenos de juego y nadie tiene la culpa. Todos somos profesionales y nadie quiere lesionar a un rival», apunta en un gesto que le honra.