Ion Etxaniz pasará tres meses en el dique seco

Etxaniz, instantes después de recibir el golpe. /Borja Agudo
Etxaniz, instantes después de recibir el golpe. / Borja Agudo

El ariete rojinegro recibió un fuerte golpe en la cabeza y no recuerda cómo se produjo la rotura del maleólo

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNAGetxo

«Tengo el recuerdo de estar en el aire y seguido estar en el suelo, y en medio no se cómo caigo ni cómo pongo el pie». Con estas palabras rememora su lesión el delantero del Arenas, Jon Etxaniz. Fue en un lance del encuentro de la pasada jornada frente a la Gimnástica Torrelavega, y que le mantendrá al menos tres meses apartado de los terrenos de juego.

El de Elorrio sufrió una fractura del maléolo posterior en su caída y tuvo que abandonar el terreno de juego un minuto después que su entrenador hubiera agotado lo cambios. Etxaniz, junto con Uranga y Zamorano, había intervenido en todos los partidos de Liga, y ha sido titular en diez de los doce encuentros que se llevan disputados.

Una baja más que importante para el equipo que ya comenzó el campeonato con la rémora de las lesiones. Así, Nacho Matador no pudo estar en el arranque tras la operación de ligamentos cruzados que le mantiene fuera del equipo desde mayo. El asturiano evoluciona fantásticamente pero no volverá hasta el mes de enero. Adrián Güemes, que reapareció la semana pasada en Tudela, se rompió la clavícula tras jugar 17 minutos en el partido inaugural ante el Vitoria, en el que entró en el segundo tiempo. Raúl Espinosa lleva sin jugar desde la quinta jornada, cuando completó el pleno de minutos y partidos en Lasesarre ante el Barakaldo.

Etxaniz reconoce estar «un poco jodido pero tranquilo. No puedo hacer nada y toca estar tranquilo». Lo único positivo de la lesión es que «ha sido una fractura y no un desplazamiento, que hubiera obligado a meter un tornillo». Ahora, sin la obligación de pasar por el quirófano, «tengo que esperar que se suelde el hueso y espero se puedan acortar los plazos».

El delantero rojinegro recuerda la jugada como «algo curioso que no me había pasado nunca». Según quedó grabado en su memoria, «salto para peinar un balón, me dan un golpe por detrás en la cabeza y me quedo inconsciente». Una vez tumbado en el césped, «me vino un jugador rival y me comentó que tenía cara de desorientado». Fue todo bastante casualidad», se lamenta.

Si nunca viene bien una lesión, en este caso trunca la carrera de uno de los jugadores más en forma del Arenas, que cuenta con la plena confianza de su técnico Jabi Luaces. «La verdad es que estaba participando. Pese a no poder aportar el número de goles que quería, considero que no estaba haciendo mal trabajo ayudando el equipo», apunta.

Ahora le tocará seguir los encuentros desde la grada, «donde se sufre mucho más», animando a sus compañeros para «continuar siendo el equipo que hemos demostrado hasta ahora».

 

Fotos

Vídeos