«Lo dejo en un buen momento elegido por mí y en el equipo de mi vida»

«Lo dejo en un buen momento elegido por mí y en el equipo de mi vida»
Pedro Urresti

El veterano meta Txemi Talledo cuelga los guantes después de 32 años de carrera deportiva

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNAGetxo

El portero del Arenas, Txemi Talledo, ya no se pondrá más bajo los palos de la portería de Gobela tras de decidir colgar los guantes definitivamente «después de 32 años jugando al fútbol», recuerda con un halo de tristeza. Una decisión que «ya tenía claro al principio de la temporada», destaca el veterano guardameta de 39 años de edad. Estas últimas horas como rojinegro las está viviendo con «mucha sensibilidad, si bien no me he podido despedir en el terreno de juego, lo he hecho en el banquillo» del crucial partido frente al Mirandés, donde el equipo de sus amores logró la permanencia una temporada más en Segunda B.

Un duelo muy especial que «si tuviera que haberlo vivido en la grada, me hubiera dado algo. Menos mal que tuvo un final feliz». Ahora respira tranquilo «después de un año muy duro que ha sido una experiencia más, pero en el 'play-out' podía pasar cualquier cosa». Talledo defiende que «al final hemos conseguido continuar por quinto año consecutivo en una categoría tan exigente como la Segunda B, algo que tiene mucho mérito»

También tiene grabado en la memoria el homenaje vivido en los prolegómenos de este encuentro, donde los dos equipos le hicieron el pasillo de honor mientras la grada le ofrecía una cerrada ovación en reconocimiento al gran capitán. «Fue increíble salir del vestuario y ver a mi mujer e hijos esperándome en el centro del campo», rememora.

De este acto se llevó un recuerdo muy especial, como la pancarta elaborada por la peña Kolectivo Gobela con motivo del ascenso a la categoría de bronce. «Lleva mi cara y está firmada por todos mis compañeros, me hizo mucha ilusión que me la regalasen», apunta más que agradecido.

Echando la vista atrás, se queda de todos estos años como futbolista, diez de ellos repartidos en dos etapas como rojinegro, con «la gente que he conocido, que muchos se han convertido en amigos para siempre aunque no nos veamos mucho, hemos compartido muchas cosas». Talledo se despide del balompié con lo «conseguido en los últimos cuatro años en Segunda B rindiendo a gran nivel».

Ahora, reconoce que «se me va hacer complicado matar el gusanillo de los fines de semana de partido». Aunque tiene claro que «por fin podré dedicar el tiempo que se merece mi familia, que siempre me ha apoyado en mi pasión, que me ha quitado de hacer muchas cosas con ellos, y también con la cuadrilla». Tampoco pasa por alto el apoyo recibido por los jefes de su trabajo, quienes «me han permitido jugar a fútbol y disfrutar de este último año donde los entrenamientos han sido por la mañana y no me han puesto ningún problema».

De cara al futuro más inmediato, señala que «me toca disfrutar de vacaciones por primera vez en el mes de agosto, a la espera de si me sale algo y me apetece», siempre relacionado con entrenar en categorías inferiores. «Aún ni me lo he planteado, pero tengo claro que nunca más voy a jugar».

A la hora de la despedida destaca que «soy muy competitivo, lo dejo en un buen momento elegido por mí y en el equipo de mi vida, donde he podido vivir los centenarios de su fundación y de la Copa del Rey lograda frente al Barcelona, dos regalos que nunca hubiera imaginado conseguir».