«No hemos dado la talla y yo el primero», reconoce Aitor Ramos

«No hemos dado la talla y yo el primero», reconoce Aitor Ramos
El Correo

El delantero rojinegro cumple doscientos partidos en Segunda B con el objetivo de «seguir disfrutando del fútbol»

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNAGetxo

La modestia no impostada es una de las cualidades personales del veterano delantero del Arenas Aitor Ramos, que la pasada jornada cumplió nada menos que doscientos encuentros en Segunda B. Genio y figura dentro del terreno de juego, capaz de encararse con el defensa más aguerrido. Fuera del césped es una persona tranquila capaz de reconocer que «me enteré de este dato por los amigos. No tengo redes sociales ni llevaba la cuenta de cuántos encuentros, sabía que he jugado muchos pero ni idea de cuántos» llevaba acumulados en sus botas.

Una vez sabido el dato, apunta que «nunca hubiera podido imaginar que iba a disputar tantos, ni mucho menos». Eso sin sumar los jugados en Tercera División, que «serán alrededor de ciento cincuenta». Su carrera deportiva arrancó en el Santutxu, para dar el salto la temporada siguiente al Lemoa. De ahí se incorporó a Lezama llegando al primer equipo, donde jugó cinco encuentros de Liga y dos de Copa del Rey bajo la batuta de Joaquín Caparrós.

Su siguiente destino fue el Écija, desde donde regresó al fútbol vizcaíno para defender la zamarra del Barakaldo. Posteriormente se enroló en el Arenas, en Tercera División, y hasta ahora. Acumula siete temporadas de manera consecutiva con los areneros, convirtiéndose en uno de los jugadores rojinegros más queridos por la afición que puebla las gradas de Gobela.

Tras esta dilatada trayectoria, a sus treinta y tres años, su objetivo se centra en «disfrutar de cada entrenamiento y cada partido, aprendiendo de mis compañeros más jóvenes que vienen pegando fuerte desde abajo», señala con una sonrisa. Si bien, ironiza que «el diablo sabe más por viejo que por diablo».

Ramos celebró de la mejor manera posible su espectacular marca, marcando el primer tanto en el pasado derbi frente al Gernika, el que sirivió para abrir la puerta a la goleada 4-1 ante los forales. «A todo delantero le gusta marcar, pero prefiero estar en las zonas de peligro y poder asistir a mis compañeros para que hagan gol».

Respecto a la presente temporada, valora «muy positivamente» su trayectoria: «Estoy jugando bastantes minutos y las lesiones me están respetando». Por el momento, lleva jugados 1.862 minutos repartidos en veintiocho encuentros en los que han marcado cinco tantos. Su carácter competitivo le ha llevado a ver nueve tarjetas amarillas.

El delantero bermeano no oculta la «complejidad» de la presente temporada, donde «en principio teníamos objetivos ambiciosos como la Copa del Rey, pero cuando las cosas no salen bien te caen palos por todos los sitios. En mi caso, reconozco que no me esperaba estar en esta situación.l Tenemos plantilla para clasificarnos más arriba».

En este sentido, realiza autocritica: «No hemos dado la talla y yo el primero. Si hubiera marcado cuatro goles más, a buen seguro no estaríamos en esta situación». Centrado en el presente, apunta que «nos quedan cuatro finales por delante y debemos dar lo mejor de nosotros mismos».

En este sentido, advierte que «tenemos el play-out muy cerca y aún no hemos conseguido la salvación de manera matemática». Respecto a su futuro más inmediato, se marca el reto de «jugar una temporada más y luego ir año a año», pero siempre con la mente puesta en «seguir disfrutando del fútbol», concluye el 'hombre tranquilo' del vestuario rojinegro.