«No me arrepiento de ser ambicioso pero cuando todo se tuerce te dan palos por todas partes»

«No me arrepiento de ser ambicioso pero cuando todo se tuerce te dan palos por todas partes»

Aitor Ramos, en su octava temporada defendiendo la zamarra rojinegra, mantiene la ilusión de jugar como «el primer día»

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNAGetxo

El veterano capitán y delantero del Arenas, Aitor Ramos, afrontará una temporada más, y ya van ocho defendiendo la zamarra rojinegra, con el sueño de «continuar disfrutando del fútbol». Con más de doscientos encuentros a sus espaldas en Segunda División B, apunta que «he analizado la campaña pasada y a nivel personal me ha ido bastante bien y mantengo la ilusión de seguir jugando a fútbol como el primer día»

Ramos, de 34 años de edad, califica al Arenas como el «club de mi vida», pese a su recorrido por otras escuadras dentro de una carrera deportiva que arrancó en el Santutxu, para dar el salto la temporada siguiente al Lemoa. De ahí se incorporó a Lezama, llegando al primer equipo del Athletic donde jugó cinco encuentros de Liga y dos de Copa del Rey bajo la batuta de Joaquín Caparrós.

Su siguiente destino fue el Écija, desde donde regresó al fútbol vizcaíno defendiendo la zamarra del Barakaldo, para posteriormente enrolarse en el Arenas en Tercera División. Bajo las órdenes de Jon Pérez 'Bolo', consiguió el ascenso a la categoría de bronce del fútbol español.

De cara a la presente temporada que comenzará a las 19.00 horas del domingo con el primer encuentro en el feudo del Salamanca CF UDS, Ramos no pone la mira más allá de «sumar los tres primeros puntos». En cuanto a objetivos reconoce que «es pronto para hablar de ellos, en las últimas ocho jornadas veremos dónde estamos y dónde podemos llegar». Una cautela aprendida de la pasada campaña donde la entidad puso el listón muy alto y luego las cosas no salieron como esperaban. «En mi caso, no me arrepiento de ser ambicioso pero cuando todo se tuerce te dan palos por todas partes», reconoce.

Antes de que el balón comience a rodar de forma oficial, el ariete del 'Histórico' no duda en calificar de «buena» la pretemporada, donde «al margen de obtener buenos resultados hemos asimilado muy bien la carga física y táctica del nuevo entrenador, Javier Olaizola». Si bien, apunta, «aún tenemos mucho margen de mejora».

Precisamente, una de las principales novedades de la presente campaña será la presencia en el banquillo del técnico guipuzcoano que llega con una propuesta de «juego asociativo con mucha dinámica y siempre con un compañero dando una solución. Sin balón, nos convertimos en once 'guerreros' para robar rápido la pelota con el objetivo de marcar».

Otra importante variación será el traslado al campo de Fadura, de hierba natural y de dimensiones más grandes que Gobela, el feudo tradicional de los rojinegros. «No me arrepiento de los años que he jugado allí, me amoldé muy bien pero jugar en hierba natural es un paso importante para seguir creciendo». En este punto, entiende que algunos aficionados muestren su enfado por el traslado « pero necesitamos su apoyo para lograr los objetivos».

En el plano personal, reconoce que «sigo aprendiendo y este año estoy conociendo cosas nuevas que nunca se habían planteado en otras campañas». Por último, se define como un jugador de «equipo que siempre intento aportar todo lo que puedo al grupo», tanto en el plano deportivo como personal dentro de la 'familia' que forma el Arenas.