El Arenas golea al Gernika en el derbi

El Arenas golea al Gernika en el derbi
Pankra Nieto

Los rojinegros, que sentenciaron el marcador antes del descanso, dan un gran paso hacia la salvación mientras complican el futuro de los forales

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNAGetxo

El Arenas ha dado un paso de gigante de cara a la permanencia con la primer victoria de la era Bordas a costa de un Gernika que, tras encajar su mayor goleada del curso, ve cómo se complican sus opciones de mantener la categoría. Los rojinegros sentenciaron el derbi antes del descanso gracias al alto porcentaje de acierto en sus remates, algo de lo que han adolecido en otras citas ligueras. Por su parte, los forales se hicieron con el mando del juego en el segundo periodo y llegaron a recortar la desventaja en el marcadaor pero sin, realmente, hacer peligrar el triunfo de los de Gobela. Con su victoria, los areneros se colocan con 41 puntos, y logran abrir brecha con la zona caliente. El Gernika, mientras, se queda con 33, a la espera de lo que puedan hacer sus rivales en el resto de la jornada.

El técnico local, Endika Bordas, hizo tres cambios respecto al derbi de la Margen Derecha de la pasada jornada, dando entrada en el once al guardameta Txemi Talledo, que recuperó la titularidad después de varias jornadas lesionado, Jordan, en lugar de Espinosa que esperó su oportunidad desde el banquillo y Ramos, en el puesto del sancionado Xeber. Por su parte Urtzi Arrondo solo realizó una variación en su once dando entrada a Koldo, que también volvía de cumplir un choque de sanción, en lugar de Carracedo.

4 Arenas

Txemi, Jordan, Gayoso, González, Gonzalo, Matador, Ramos (Espinosa, m.49), Uranga, Dani López (Etxaniz, m.65), Junior (Azkue, m.74) y Zamorano.

1 Gernika

Carrio, Kevin, Ander (Pradera, m.57), Koldo, Aimar, Parra, Enziondo, Gorka (Lander, m.46), Etxabe, Abaroa y Gandiaga (Guarrotxena, m.82).

goles:
1-0. M.3. Ramos. 2-0. M.13. Dani López de penalti. 3-0. M.39. Zamorano. 3-1. M. 67. Etxabe de penalti. 4-1, m.89. Espinosa.
árbitro:
Jaime Ruiz, del Comité Asturiano. Amonestó por los locales a Uranga, Matador, Jordan y Txemi. Por los visitantes a Kevin, Aimar, Koldo y Pradera.
incidencias:
Homenaje al Arenas Juvenil, que la pasada jornada logró el ascenso a la División de Honor. Alrededor de 900 espectadores se dieron cita en Gobela.

El encuentro se puso muy pronto de cara para el Arenas. Apenas se habían cumplido los dos minutos de derbi cuando, tras un buen centro desde banda izquierda, Aitor Ramos, con una vaselina de cabeza, batió a Carrio, guardameta cedido por los rojinegros al conjunto foral. Dos minutos después, los visitantes tuvieron el empate en sus manos en un disparo de Gorka Larruzea que Talledo pudo despejar con los puños.

Ambas jugadas fueron el mejor ejemplo de un eléctrico inicio de encuentro, con el balón rondando una y otra área. En una de estas llegadas, el colegiado castigó con la pena máxima un derribo de Dani López dentro del área blanquinera. El propio delantero madrileño se encargó de transformar en el segundo tanto local cuando aún no se había cumplido el cuarto de hora de juego.

Los dos tantos areneros no hicieron mella en los de Urtzo Arrondo, que a punto estuvieron de recortar diferencias en un saque de falta a cargo de Gorka Larruzea que el cancerbero rojinegro se 'comió', pero el esférico acabó estrellándose en la madera. Por su parte, los getxotarras, con el marcador a su favor, no se dedicaron a especular, sino que siguieron buscando con ahínco la portería foral para ampliar aún más su ventaja.

La intensidad del juego bajó sensiblemente a la media hora debido al esfuerzo físico desplegado por ambos equipos. El derbi entró en una fase más trabada, en la que predominaron los envíos en largo y las jugadas de estrategia. En medio de este panorama, Zamorano, en una jugada personal no tuvo compasión de Carrio, ampliando el marcador y dejando el choque prácticamente sentenciado antes del descanso.

En la reanudación, los forales dispusieron de la primera ocasión en un lanzamiento de Abaroa que se marchó rozando el larguero. Esta jugada fue el preludio de su dominio a lo largo de toda la segunda mitad, en la que el Arenas decidió no arriesgar en demasía a la espera de sorprender en algún contrataque.

La mayor posesión blanquinegra obtuvo su recompensa en forma de pena máxima sobre Pradera que Etxabe se encargó de marcar, añadiendo más emoción a un partido de por sí no apto para cardiacos por lo mucho en juego para ambas escuadras. Los forales no cesaron en su empeño de recortar la desventaja y a punto estuvieron de hacerlo en un barullo en el área rojinegra, pero no supieron sacar provecho de la situación. Al filo del tiempo reglamentario, un zarpazo de Espinosa acabó de redondear el marcador.