Duro asalto para continuar con la buena racha

Duro asalto para continuar con la buena racha
F. Romero

El Amorebieta visita el feudo del Oviedo Vetusta, donde los asturianos únicamente han perdido en dos ocasiones

PERU OLAZABALAmorebieta

Un Amorebieta en racha se mide al Oviedo Vetusta este domingo a las 12:00 en El Requexón. El cuadro zornotzarra es el único equipo invicto en la segunda vuelta hasta la fecha y tiene por delante un gran reto: batir a domicilio a uno de los equipos que pelean por colarse en los puestos de play-off de ascenso. El filial carbayón, para sorpresa de muchos, se ha colado por méritos propios entre los favoritos para ocupar una de las cuatro primeras plazas y acumula grandes registros como local.

Los azules atraviesan su mejor dinámica de la actual campaña, tras no perder en los últimos ocho encuentros de liga. Unos registros que hacen que el Amorebieta sea el tercer mejor equipo de la segunda vuelta y el único del grupo que ha permanecido invicto hasta ahora en este tramo. No obstante, Íñigo Vélez recuerda que «lo que hayamos hecho anteriormente no vale para nada de cara al partido siguiente».

El técnico solo piensa en la próxima cita y es consciente de la dificultad que entraña el choque. Los asturianos son sextos en la clasificación, empatados con el Langreo y la Real Sociedad B con 42 puntos. El míster de los zornotzarras indica que «a pesar de que es un club que acaba de ascender, tienen un muy buen equipo», «me gustan mucho los jugadores que tienen y cómo juegan a fútbol», añade. Por ello, anticipa que será «un partido muy complicado, más que el resto si cabe». Asimismo, además de las aptitudes y aspiraciones de los ovetenses, cabe recordar que solo han sido derrotados en El Requexón por el Logroñés (0-1) y el Barakaldo (0-1), conjuntos que actualmente ocupan los puestos de play-off que ellos mismos ansian.

Un factor que puede jugar en contra del Oviedo Vetusta es la fatiga. No solo disputaron el partido correspondiente a la pasada jornada el anterior domingo, sino que el miércoles afrontaron el derbi de filiales asturianos ante el Sporting de Gijón B, que fue aplazado hace aproximadamente un mes por las fuertes lluvias. En este último duelo sí se impusieron por 2-0 a sus rivales, pero el desgaste puede hacerles mella contra los azules. Aunque el entrenador de los zornotzarras no piensa que este punto vaya a influir en el desarrollo del encuentro. «Es un filial, son jugadores jóvenes que físicamente están muy bien, para el domingo tengo claro que van a estar muy preparados», manifiesta.

Vélez analiza a sus contrarios y destaca que «es un equipo que siempre intenta jugar, y además lo hace muy bien». También incide en que «arriba tiene gente muy rápida que sale muy bien al contraataque», «tienen gol y velocidad», amplia el míster. Los números hablan por sí solos y demuestran que el poder ofensivo de los carballones es una de sus grandes armas. En 27 partidos han marcado 39 tantos, lo que les convierte en el quinto máximo anotador del grupo, solo por detrás del Racing de Santander (54), Bilbao Athletic (50), Mirandés (43) y Real Sociedad B (40).

Este enfrentamiento será una importante prueba para la defensa de tres centrales y dos carrileros que ha supuesto un antes y un después en la temporada de los azules. Precisamente, para el carril zurdo, el cuadro zornotzarra está escaso de efectivos. Los dos laterales izquierdos naturales, Orbegozo y Murgoitio, no están disponibles, y quien suele ocupar ese puesto, Seguín, vio su quinta amarilla en el pasado encuentro y también se perderá el choque. El resto de futbolistas están a disposición del entrenador, a excepción de Martins.

Las opciones que baraja el Amorebieta para llevarse los tres puntos de suelo asturiano pasan por trabajar como en las anteriores ocasiones. «El éxito que tenemos es porque empezamos la presión desde los dos puntas y nadie se escaquea», señala Vélez. A su vez, el gasteiztarra se muestra «muy contento» con la labor defensiva de sus pupilos y confía en obtener el triunfo este domingo. «Cuando no tenemos el balón, el equipo se deja la piel, y esa es la clave para robar balones y que el equipo se sienta cómodo», apunta.