Duelo entre viejos conocidos

Ortega (izquierda) y Aguirrezabala (derecha), listos para el derbi./Borja Agudo
Ortega (izquierda) y Aguirrezabala (derecha), listos para el derbi. / Borja Agudo

Jon Aguirrezabala, del Barakaldo, y Aitor Ortega, del Amorebieta, han compartido vestuario y saben lo que significa defender ambas camisetas

PERU OLAZABALAmorebieta

Amorebieta y Barakaldo se verán las caras en Urritxe el sábado en un derbi vizcaíno en el que los fabriles parten como teóricos favoritos. Veinte puntos separan a ambos conjuntos y los objetivos son muy diferentes. Los baracaldeses luchan por conseguir una plaza de ascenso y los zornotzarras tratan de salir de la zona peligrosa de la clasificación y lograr la permanencia. Aguirrezabala, actual futbolista del Barakaldo, y Ortega, que defiende los intereses de los azules en Urritxe, saben cómo se vive este duelo desde distintas perspectivas, ya que los dos han defendido ambos escudos.

El lateral derecho fabril, que en el mercado de verano salió del Amorebieta para vestir la zamarra gualdinegra, se quita el papel de favorito y asegura que será «un partido muy difícil, venimos muy mentalizados de que tenemos que pelear mucho». «Es un derbi y va a ser muy duro y muy reñido», añade. Por otro lado, Aitor Ortega también conoce ambos conjuntos y su opinión es muy parecida a la del lateral, con el que ha compartido vestuario: «Es un derbi y jugamos en casa, todos los condicionantes indican que va a ser un partido peleado», afirma. El futbolista azul sabe de la dificultad que entraña el choque. Por ello, resalta que «tenemos que sacar a relucir nuestras armas, si hacemos el partido que pretendemos, vamos a estar muy cerca de ganar».

Actualmente, el mediocentro de 26 años es un fijo en los esquemas de Íñigo Vélez, aunque hace tres temporadas no tuviera la misma suerte en el Barakaldo, por aquel entonces dirigido por David Movilla, donde solo disputó cinco partidos. El jugador ermuarra acerca de esa época rememora que «la única espinita que tengo clavada es la de jugar pocos minutos, pero mis recuerdos son buenos, creo que fue un año inolvidable para la afición». Aquella campaña, los fabriles disputaron los play-offs de ascenso tras quedar segundos y tuvieron la oportunidad de enfrentarse al Valencia en Copa del Rey, un partido que Ortega guarda con gran cariño en su retina: «Mi mejor recuerdo en el Barakaldo fue jugar los 90 minutos en Mestalla». Dado su pasado como gualdinegro, reitera que «siempre es ilusionante jugar contra un exequipo, cuando ves en frente la camiseta que has vestido es especial y bonito».

Aguirrezabala, en cambio, sí fue un fijo en la entidad que entrenaba Joseba Etxeberria la temporada pasada. De hecho, solo se perdió un encuentro por decisión técnica, por lo que asegura que «todos mis recuerdos son muy positivos», especialmente las victorias ante clubes grandes que cosecharon, por ejemplo, contra «equipos de gran envergadura como el Racing o el Burgos» y exclama entre risas: «¡Si marco, igual ni lo celebro!». Aunque esta vez, evidentemente, defenderá los intereses de la entidad que ha apostado por él: «Dentro de la cancha, siempre peleas por el equipo en el que estás, pero vengo aquí ilusionado y con muchas ganas».

El lateral derecho de 23 años también ha conseguido hacerse un hueco en los planes de Larrazabal, sobre el que tiene una muy buena opinión: «No hay nadie mejor para darte instrucciones que un entrenador que ha estado en Primera muchos años, lo que te dice él va a misa». El galdakaotarra está feliz en su nuevo club, donde ha partido desde el once inicial hasta en nueve ocasiones, y alaba la «regularidad» que está teniendo el equipo. «Pienso que seguiremos así hasta el final de temporada», afirma deseoso. Sin embargo, Ortega entiende que están siendo «irregulares» aunque admite que «en los últimos tres partidos hemos recuperado sensaciones y solo queda enlazarlo con tres resultados buenos».

Las ansias de los azules por hacerse de nuevo con la victoria se calmaron gracias al último resultado (Cultural de Durango 0-2 Amorebieta). Ortega confirma que el bloque «ha recuperado la moral, estamos con ese punto de tranquilidad de haber sacado ya una victoria». Tras no ganar en nueve enfrentamientos consecutivos, el centrocampista constata que se pasa mal, aunque cree que la unión de la plantilla ha sido clave para afrontar esta mala racha: «Das muchas vueltas a todo en la cabeza cuando las cosas no van bien, pero hemos hecho más equipo en esta situación y por eso hemos salido». El lateral fabril, mientras, también afirma que su moral está por las nubes después de volver a ganar en Lasesarre el pasado domingo ante la Gimnástica (1-0), tras una serie de malos resultados en su feudo.

Amorebieta y Barakaldo vivirán un derbi de mucha lucha, pero que puede estar marcado por el factor campo. «Sabemos que quizás pese menos que otras veces», asume Ortega. Los locales tienen los segundos peores registros jugando en casa, únicamente acumulan cinco puntos de 24 posibles, por lo que el ermuarra asegura que «nadie mejor que nosotros sabe que tenemos que hacernos valer mucho más en casa». Los fabriles, sin embargo, son el mejor visitante de la categoría y a Agirrezabala le sorprende que «fuera tengamos mejores resultados que en casa». Los datos hablan por sí solos, pero en Amorebieta saben que el derbi es una ocasión perfecta para romper las estadísticas y la plantilla sabe que le deben una a su hinchada: «Veo a la afición y al pueblo en general más volcado este año, se merecen resultados».

 

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