Jon Ander Felipe: «No hay mejor manera de volver a la portería»

Jon Ander Felipe: «No hay mejor manera de volver a la portería»
P.O.

El meta getxotarra disputó el pasado fin de semana su primer encuentro esta campaña tras haber permanecido diez meses parado

PERU OLAZABALAmorebieta

Este pasado fin de semana, en el encuentro que enfrentó Amorebieta y Mirandés en Urritxe, Jon Ander Felipe volvió a calzarse los guantes después de diez meses sin defender la portería. El guardameta de Getxo ha pasado por muchas suplencias, lesiones e incluso ha estado sin equipo durante siete meses, pero las sesiones organizadas por la AFE y, sobre todo, el Leioa, club que le dio la oportunidad de entrenar, le han ayudado a volver. El arquero de 23 años regresó al Amorebieta, club en el que ya militó hace cuatro campañas, y su estreno fue inmejorable. «No hay mejor manera de volver a la portería que ganando al Mirandés, y dejando la puerta a cero», afirma.

Estuvo muchos años en Lezama, ¿cómo valora su formación allí?

Estuve once años allí y todo lo que me llevé son cosas buenas. Si hubiera podido, no hubiera salido de allí nunca, pero es una etapa que ya pasó y la recuerdo con mucho cariño. Me ha dejado muy buenos amigos y hoy en día soy quien soy gracias, en parte, a Lezama.

¿Cuál es el máximo aprendizaje que se llevó de todo ese camino?

El no tirar la toalla nunca. Hasta juveniles, e incluso en Tercera División, estuve jugando bastante, pero a partir de ahí coincidí con Kepa y Remiro. En esos años, muchas veces yo creía que tenía que jugar y no me daban la oportunidad. Aprendí a entrenar por mi propio beneficio, para estar bien y para intentar jugar.

En el Bilbao Athletic logró el ascenso a Segunda División y jugó un total de diez encuentros en la categoría de plata, ¿qué recuerdo tiene de ese periodo?

Fue un sueño jugar en San Mamés. En Segunda, las cosas no salieron como queríamos, pero la experiencia fue muy buena y fue un año de aprendizaje. Se nota que aprendimos porque la mayoría está ahora en la élite y jugando a gran nivel.

En el filial rojiblanco, estuvo un poco a la sombra de Kepa y Remiro, como decía. ¿Cómo se gestiona el papel de ser segundo portero?

Para ser suplente no se está preparado nunca. Yo he sido suplente en el Amorebieta, en el Bilbao Athletic, en el Logroñés y en el Toledo. En esta situación, hay que ser fuerte, sabiendo que tu oportunidad va a llegar y que no puedes desaprovecharla. Si no llega, debes haber hecho todo lo posible para tener la conciencia tranquila.

Después de todas esas aventuras, se quedó sin equipo durante siete meses. ¿Cómo ha llevado el verse sin competir?

Ha sido el momento más duro de mi carrera. Venía de lesionarme el hombro en Logroño y estar siete meses parado. Firmé por el Toledo, me encontré con un gran portero y, cuando empecé a jugar, tuve la mala suerte de volverme a lesionar. Ese año descendimos y me tocó vivir la parte más gris, la de verme sin equipo. Es duro porque en pocos años ves que has pasado de estar a un paso de la élite a verte sin nada. Pero esto me ha servido para valorar cada entrenamiento y saber que ahora la cosa solo puede ir a mejor.

Entonces recaló en el Amorebieta. ¿Tenía más ofertas? ¿Por qué se decidió por volver a Urritxe?

Tenía alguna cosilla por ahí y estaba esperando. Fue una llamada de Asier Goiria la que me hizo venir aquí. Yo ya había jugado con él en el Amorebieta y tengo muy buen trato con él. Yo sabía que aquí me iban a dar confianza y también quería estar cerca de mi familia después de varios años fuera.

Ocho meses después de su último partido, debuta este pasado sábado contra el Mirandés, ¿Cómo fueron las horas previas?

Son de muchos nervios y de muchas incertidumbres pero, sobre todo, de confianza en mí mismo, de aprovechar la oportunidad y no dejar escaparla. Cuando se me han dado oportunidades, he podido hacerlo bien o hacerlo mal, pero he demostrado tener una buena actitud y ambición.

Y una vez ya en el campo, ¿qué tal se encontró?

No hay mejor manera de volver a la portería que ganando 1-0 al Mirandés, llevándonos los tres puntos y dejando la puerta a cero. Desde el principio, las sensaciones fueron muy buenas, yo estaba metido, el equipo estaba metido. Sabíamos que teníamos que ganar y así fue.

Ya están décimos en la tabla, con 41 puntos. ¿Cuál es el objetivo a partir de ahora para el Amorebieta?

El principal objetivo sigue siendo la salvación. Cuando yo llegué aquí, el equipo estaba muy abajo, pero ahora estamos más unidos, todos sabemos por lo que peleamos y a lo que jugamos. Ahora estamos sumando de tres en tres y tenemos que seguir peleando cada balón y cada punto. Así, la clasificación nos dirá dónde tenemos que estar.