20 aniversario

«Siempre nos acordamos de Aitor, el aniversario no importa, es solo un año más»

Iker, hermano de Aitor Zabaleta, posa esta semana en el monte Igeldo/MICHELENA
Iker, hermano de Aitor Zabaleta, posa esta semana en el monte Igeldo / MICHELENA

Este sábado se cumplen mañana dos décadas del asesinato del seguidor realista a manos de un ultra del Atlético. Su hermano Iker y su familia le recordarán con un homenaje «muy íntimo»

MACARENA TEJADA

La mayor tragedia que ha sufrido la Real Sociedad ocurrió hace veinte años. El 8 de diciembre de 1998 Aitor Zabaleta murió asesinado a manos de un ultra del Atlético de Madrid en los aledaños del Vicente Calderón. No hay día en que su familia -ni la afición- deje de recordar al seguidor txuri-urdin. A pesar de que este sábado se cumplen dos décadas desde aquella fatídica noche, para sus seres queridos «este es un año más. El número no importa. Siempre nos acordamos de Aitor», señala su hermano Iker.

Por eso, este fin de semana volverán a hacer lo que, desgraciadamente, ya acostumbran desde hace veinte años. «Solemos ir al monte en esta fecha, hay un monolito de Aitor en el Aizkorri, y después hacemos una comida familiar. Algo muy íntimo», explica Iker mientras dirige la mirada al horizonte. La placa, «que colocaron sus amigos, lleva veinte años ahí». Tras hablar con la familia ellos pusieron ese recuerdo en el monte Aizkorri y ahora ir a visitarla se ha convertido en una tradición para recordar al llorado seguidor. Una manera de homenajearle en el aniversario de su asesinato y de acercarse a Aitor siempre que así se desee.

Probablemente Iker no vaya a Anoeta este domingo. No es socio de la Real Sociedad porque «por trabajo, en muchas ocasiones no tengo posibilidad de ir, pero claro que soy muy realista», asegura. Es más, siempre que puede compra entradas y va con su hijo a ver jugar a su equipo. Por eso conoce tan bien a la afición txuri-urdin y admite estar «orgulloso» de toda ella, tanto de los que pueblan la grada Aitor Zabaleta como del resto. «Todos somos un poco Aitor. Esta grada es la tribuna de todos. El aficionado necesitaba una zona de estas, de cercanía, y que le hayan puesto el nombre de mi hermano para nosotros es un orgullo. Nos hace mucha ilusión». De todos modos, subraya, «esta tiene que ser la grada de todos. La forma de animar del aficionado realista y su comportamiento son ejemplares. Es el sentir de todos. Insisto, todos somos un poco Aitor».

Imagen del homenaje del año pasado a Aitor Zabaleta.
Imagen del homenaje del año pasado a Aitor Zabaleta. / Efe

Cuando el club avisó a la familia de la nueva grada de Anoeta, el sentimiento de agradecimiento fue enorme por parte de esta. «Va a ser un hecho que perdure en el tiempo y nos alegró muchísimo». Además, si hubo algo que todavía emocionó más a Iker y a los suyos fue saber que «en la toma de decisión de poner el nombre de Aitor Zabaleta a esa grada hubo unanimidad».

El domingo, manifestación

En una fecha tan señalada, diferentes peñas de la Real Sociedad han organizado homenajes para Aitor Zabaleta este domingo durante toda la jornada. Entre otras actividades, se jugará un torneo de futbito a las 10.00 horas en Igara, en el campo que lleva su nombre, se celebrará una comida a las 14 horas y una manifestación a las 16.30 horas con salida en el Boulevard y final en Anoeta. Su hermano asegura que «todos estos actos son de agradecer. Para nosotros es un orgullo y una alegría que se celebren. Además, siempre nos avisan con antelación para saber si nos parece bien lo que tienen previsto». En cualquier caso, ellos prefieren mantenerse «un poco al margen» y no suelen asistir a estos homenajes.

- ¿Y cómo ha quedado el juicio de Aitor Zabaleta?

- Fue un juicio bastante penoso. Faltó justicia porque no estaban todos los que actuaron allí y las condenas fueron muy bajas. De hecho, esos delincuentes han seguido estando ahí y cometiendo tropelías, muchas de las que no nos hemos enterado. Pero con eso no puedes vivir, tienes que seguir para adelante y actuar como lo hemos hecho hasta ahora. Intentando que esto no vuelva a pasar y aportando nuestro granito de arena siempre que podamos.

Iker se echa las manos a la cabeza al hablar sobre este tema, de la misma manera que le resulta incomprensible el caso River-Boca (o viceversa). «Es vergonzoso. No se juega un partido porque los jugadores no pueden, no por la violencia extrema del exterior. Si tomamos eso con total naturalidad, se repetirán este tipo de situaciones. Cuando existe cierta violencia tanto fuera como dentro del estadio, hay que suspender el partido o, como mínimo, tomar unas medidas severas para que no vuelva a ocurrir», reflexiona.

Argentina está a 11.000 kilómetros, pero no hace falta irse tan lejos para apreciar la incitación al odio en los estadios. «La gente va a dejar sus frustraciones en el fútbol y se escuchan auténticas barbaridades. Hay muy pocos deportes en los que la gente diga semejantes salvajadas como en el fútbol. Es una pena». Afortunadamente, indica, «se están dando pasos para mejorar estas situaciones, sobre todo entre los niños pequeños».

¿Debería LaLiga ser más rígida en este aspecto? Iker responde con un «por supuesto» rotundo. «No soy nadie para decir qué medidas hay que tomar, pero es evidente que se debe actuar. Si hay permisibidad, ya sabemos todos lo que pasa. Si el hacer daño no pasa ninguna factura, se puede hacer. Al final, siempre es la gente sencilla la que lo paga», sentencia. En 1998 fue Aitor Zabaleta, pero él no ha sido la única víctima de la violencia en el fútbol. Y seguirá sin serlo mientras los vándalos no desaparezcan.

 

Fotos

Vídeos