Fútbol

Iniesta y Torres ponen al fútbol japonés en el mapa

Fernando Torres se marchó al el Sagan Tosu. /Afp
Fernando Torres se marchó al el Sagan Tosu. / Afp

Los goleadores que emocionaron a España en la Eurocopa de 2008 y en el Mundial de 2010 se marcharon al lejano oriente dejando un hueco en sus clubes

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

El fútbol en España no se entiende sin Fernando Torres y Andrés Iniesta. Comenzaron juntos en la selección, compartieron liga, vestuarios y decidieron dejar el país con el mismo destino: Japón. La relación entre ambos se inició en una habitación que compartían cuando, siendo quinceañeros, acudían a las primeras convocatorias de las categorías inferiores de la selección. Y desde entonces sigue intacta. Los dos fueron mitos en sus clubes, se despidieron el mismo día como merecían –un 20 de mayo que ya está en la memoria de ambas aficiones- y los dos lograron los dos goles más importantes de la historia reciente de La Roja. Fernando logró el gol de la Eurocopa de Viena, que inició una época dorada, e Iniesta firmó el gol de Sudáfrica cosió para siempre la primera estrella en la camiseta de España como campeona del mundo. Casi nada. Ahora esa relación sigue en la J1 League japonesa.

Torres ha disputado 17 partidos con su nuevo equipo, 16 de ellos como titular, de los que ha ganado siete, ha empatado seis y ha perdido cuatro

Fernando Torres se marchó al el Sagan Tosu, Prefectura de Saga, una pequeña ciudad en la que sólo viven 74.000 personas y en las que las aspiraciones del equipo no pasan de mantener la categoría. De hecho, esta temporada lo han conseguido en la penúltima jornada y gracias a un gol de 'El Niño', que anotó el definitivo 2-1 ante el Yokohama Marinos. Torres ha disputado 17 partidos con su nuevo equipo, 16 de ellos como titular, de los que ha ganado siete, ha empatado seis y ha perdido cuatro. En total ha disputado 1392 minutos y ha anotado tres goles, aunque todos ellos importantes. De hecho, cuando llegó el delantero español al club japonés, ya habían disputado la mitad de los partidos ligueros (17) y sólo habían sumado 14 puntos (3 victorias, 5 empates y 9 derrotas), por lo que la llegada de Torres ha sido decisiva para la permanencia y finalmente han terminado decimocuartos en la Liga. En la Copa, cayeron derrotados en los cuartos de final tras derrotar en octavos al Vissel Kobe de Iniesta y caer ante el Urawa Reds (2-0).

Una liga en crecimiento

Por su parte Andrés Iniesta eligió como destino el Vissel Kobe, el club de una gran urbe de más de un millón y medio de habitantes pero que estaba en media tabla. Y ahí se ha mantenido a pesar de contar con Iniesta en sus filas. El manchego ha disputado 14 partidos, 12 como titular, de los que sólo ha ganado cinco, ha empatado cuatro y ha perdido otros cinco. En total ha disputado 1081 minutos y ha conseguido marcar tres goles. Han terminado la Liga con 45 puntos y sólo han sumado dos victorias y dos empates más que el equipo de su amigo Torres, ante el que disputó su único partido copero con derrota. La realidad dice que los números personales de ambos han sido más bien discretos y deportivamente no han provocado un cambio radical en sus equipos, pero muy diferente ha sido su repercusión mediática y comercial tanto en los dos clubes, como en la asistencia de espectadores a los estadios y en sus propios patrocinios.

El manchego ha disputado 14 partidos, 12 como titular, de los que sólo ha ganado cinco, ha empatado cuatro y ha perdido otros cinco

Ahí es donde los dos futbolistas han permitido que la Liga japonesa crezca. De otra manera sería impensable que un partido entre el Vissel Kobe y el Sagan Tosu tuviera una mínima repercusión en España y Europa salvo que en sus filas estén laos dos españoles. Lo mismo pasó en el partido de Copa en el que se enfrentaron los dos amigos. Una de las asignaturas pendientes de Japón era la asistencia de público a los estadios y tanto Iniesta como Torres han conseguido revertir esa situación. Ambos se han convertido en los ídolos de sus equipos y cuentan con canciones personalizadas que atronan en los estadios cuando juegan.

Andrés Iniesta juega en el Vissel Kobe.
Andrés Iniesta juega en el Vissel Kobe. / Afp

Acierto económico

Económicamente, tanto para el centrocampista como para el delantero, la aventura japonesa ha sido todo un acierto. Iniesta tiene una ficha anual de 27 millones de euros netos, lo que supone 81 millones libres de impuestos por las tres temporadas que ha firmado. Además, el club se comprometió a comprar un número determinado de botellas de vino de la bodega del manchego que le reportan otra buena cantidad de dinero. Muy diferente es la situación de Fernando Torres, que firmó con el Sagan Tosu por un año y medio, hasta diciembre de 2019, con la opción de ampliarlo por uno más, por una cantidad que no llega a los 5 millones de euros netos por temporada. Además, su llegada a Japón les ha hecho firmar un nuevo contrato con dos marcas deportivas niponas. Andrés Iniesta ha cambiado la marca que le ha vestido durante toda su carrera deportiva, la estadounidense Nike, por la japonesa Asics que viste Vissel Kobe y que se fundó en la misma ciudad en la que juega Iniesta. El manchego se ha convertido así en embajador de la marca en el mercado futbolístico. Una situación similar ha vivido Fernando Torres, que tras pasar primero por Nike y luego por Adidas, apostó dejar la marca que le había acompañado en los últimos años para apostar por otra línea de ropa japonesa: Mizuno.

Cuatro meses después de comenzar la aventura por el lejano oriente, Andrés Iniesta y Fernando Torres se han convertido en iconos del fútbol japonés. Y para enero esperan la llegada de otro mito del fútbol español y de la selección. Por algo es el máximo goleador histórico de La Roja. No es otro que David Villa.