Igor Angulo: «Me encuentro mucho mejor que con 25 años»

Igor Angulo: «Me encuentro mucho mejor que con 25 años»
Górnik Zabrze

JAVIER BELTRÁNBilbao

Igor Angulo suma y sigue en Polonia. 15 goles le colocan como máximo artillero de la Ekstraklasa (Primera División polaca). El último, el sábado, providencial en el minuto 90, ante el tercer clasificado, el Jagiellonia, para empatar sobre la bocina 2-2. El penúltimo hace una semana de chilena con su escuadra, el Górnik Zabrze, ante el Sosnowiec (2-1). Suma cuatro jornadas consecutivas fiel a su cita con el gol.

El punta bilbaíno recibió dentro del área un servicio de Sekulic, el control se le marchó alto, pero en un alarde de genialidad, marcaba de tijera para catapultar a su equipo. El sábado, con todo perdido, salió al rescate. El Górnik es ahora décimotercero (de un total de 16), tratando de eludir el descenso que señala la octava plaza. «La verdad es que tuve un poquito de suerte y entró, y sobre todo que sirvió para ganar tres puntos importantes», lanza el exleón, que lleva dos años y medio en Polonia y continúa aprendiendo el idioma con clases particulares. «Poco a poco voy mejorando», desliza.

Igor Angulo, natural del barrio bilbaíno de Arangoiti, es una estrella en la Ekstraklasa. El exleón fue pichichi de la Segunda División polaca hace dos campañas con 17 tantos, ascendiendo con el Górnik Zabrze. El curso pasado anotó 23 goles en 33 partidos y colocó cuarto a su equipo, sacando el billete a la Europa League. Un éxito histórico para su modesto club, que regresaba a una competición continental 24 años después. Aunque fue el alicantino Carlitos López el que se coronó como pichichi, con un gol más (24) en tres partidos más, 36 con el Wisla de Cracovia.

Este curso, Angulo ha rubricado 15 goles (19 con los de Copa) tras los cuatro últimos consecutivos. Su instinto perdura para perforar porterías. «Espero que no se me olvide nunca, llevo unos años metiendo goles regularmente y que siga así la cosa», lanza, para explicar que en España «metía menos» pero porque jugaba pegado a la línea de cal de la banda izquierda. «Ahora juego de delantero, muy cerca del área, o de segundo delantero», matiza Angulo. Fue en Chipre donde uno de sus técnicos le puso de 9: «Vio que tenía gol y que podía ayudar al equipo más cerca del área y ahí empecé». «Poco a poco, por los resultados y el rendimiento que estaba dando, me di cuenta que podía ser mi mejor posición pese a que toda mi vida había jugado en banda», desgrana Angulo.

El Athletic le espió la temporada pasada, con Ziarreta y Karmona viéndole en directo, lo mismo que a Cristian Ganea en el Vittorul de Rumanía. Al final se decidió no acometer la operación, sí la del lateral zurdo formado en Basauri. Este curso, Kenan Kodro ha sido el elegido desde Dinamarca. Angulo sigue en el escaparate, pero en un segundo término: «Eso se lo tendrías que preguntar a ellos...», señala Angulo sobre si el Athletic ha vueto a la carga. Su veteranía le pudo lastrar en este caso. «La edad es un número y me encuentro mucho mejor que cuando tenía 20 o 25 años, con más rendimiento, como se puede ver. Espero que me queden muchos años», añade el delantero bilbaíno, que imita a otros atacantes incombustibles como Aduriz o David Villa.

A sus 35 años recién cumplidos, Angulo es un auténtico trotamundos del fútbol. Internacional Sub-20 y Sub-21, debutó con el primer equipo del Athletic en la campaña 2004-5 ante el Celta en Balaídos, con Jupp Heynckes en el banquillo y con un bagaje de cuatro partidos de Liga y uno de UEFA. Sin asentarse, fue cedido en el Nástic en Segunda, el Cannes francés y retornó de nuevo al filial rojiblanco. Después probó en Écija junto a Aitor Ramos, ahora en las filas del Arenas, pasó por el Numancia y el Real Unión. Antes de destinarse en Polonia jugó también en Chipre, con el Enosis Neon Paralimni, y dos años en Grecia en las filas del Apollon Smyrnis y el Platanias. En Polonia es una referencia.

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