Semifinales | Ida

Vinicius no fue suficiente

Vinicius, en una acción ante Busquets. /Sergio Pérez (Reuters)
Vinicius, en una acción ante Busquets. / Sergio Pérez (Reuters)

El brasileño destacó en su primer clásico y originó el tanto de Lucas Vázquez, pero el lastre de Marcelo abocó al Madrid a un empate

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Vinicius no fue suficiente. Pese a que destacó en su primer clásico y originó el tanto de Lucas Vázquez para demostrar que ni el Camp Nou se le viene grande, el brasileño no pudo rubricar con la victoria una nueva actuación meritoria por su parte con la que vengar la deshonra padecida por el Real Madrid en su anterior visita al feudo azulgrana, cuando la humillante goleada por 5-1 en la décima jornada de Liga defenestró a Julen Lopetegui y propició el ascenso de Santiago Solari.

El preparador argentino ha cambiado la faz del Madrid, que pese a no poder asaltar el Camp Nou volvió a demostrar que el mustio plantel de finales de octubre es hoy ya un lejano recuerdo de tiempos borrascosos. Parte de ello se debe a Vinicius, entonces en la grada como Marcos Llorente. Ambos titulares este miércoles en la ida de semifinales de la Copa del Rey, donde disputaron más de una hora hasta que se retiraron, lesionado el madrileño y para dar entrada a Bale el brasileño, que había vuelto a dejar fuera de la foto inicial al que estaba llamado a ser emblema del Madrid pos-Cristiano y ahora es un suplente de lujo.

Con ellos firmó tablas Solari en su debut como técnico en el coliseo blaugrana, tras cosechar dos triunfos, una derrota y otros dos empates en sus cinco clásicos como futbolista del conjunto de Concha Espina en el Camp Nou. Un resultado que, teniendo en cuenta el valor doble de los goles en campo contrario, no dejó mal sabor de boca en un equipo que fue de más a menos y que tuvo otra vez la nota negativa en la actuación de Marcelo, muy desacertado y autor de la falta en la que nacería el gol de Malcom.

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Pintaba bien el duelo para el campeón de Europa cuando Lucas Vázquez firmó su primera diana en el que fue su séptimo encuentro contra el Barça. Tocó el gallego la bola que le había puesto atrás Benzema tras un gran centro de Vinicius desde la izquierda después de que el brasileño marease a Piqué. La asistencia se la apuntó en su cuenta el lionés pero el ex del Flamengo, que ha repartido seis pases de gol en esta Copa del Rey, dejaba claro que el escenario no le superaba en absoluto.

El madridista más precoz en un clásico desde Raúl

Con 18 años y 209 días, Vinicius se convirtió en el jugador más joven en disputar un clásico desde que Bojan se estrenase con 17 años y 117 días en las filas azulgranas allá por 2007. Ningún jugador se había asomado con tanta precocidad vistiendo la zamarra del Real Madrid a un duelo entre los dos colosos del fútbol español desde que lo hiciera Raúl en 1995 cuando contaba 17 años y 194 días.

Refrendando la efervescencia que ha aportado a su equipo desde que Solari le diese la alternativa como titular, Vinicius salió chisposo en un equipo que le buscaba una y otra vez. Ya había conectado con Kroos en la acción que derivó en el primer disparo del partido, que repelió Ter Stegen. Un minuto después llegaba el gol, con el '28' como espoleta.

Refulgía Vinicius en un Madrid dinámico e intenso que le disputaba la posesión al Barcelona. Era un Madrid vertical, con el brasileño y Benzema como puntas de lanza mientras Lucas Vázquez guardaba más la posición, vigilante con las subidas de Jordi Alba. Pese a que el internacional español tiene mucha más llegada que Semedo, era por la banda del portugués por la que volcaba su ataque el equipo de Valverde, amenazando el que hoy por hoy es el costado débil del Real Madrid en defensa, el que custodia Marcelo. Tenía que auxiliar Vinicius a su compatriota, muy contemplativo en las inmediaciones de su área. Meterle en el once es una invitación permanente para que el rival le busque las cosquillas. Malcom disfrutó como nunca de azulgrana al tener enfrente a un lateral desubicado y desorientado en la marca. De una falta innecesaria del zurdo nacería el tanto del Barça. Ni su jerarquía como segundo capitán ni sus glorias pasadas justifican una presencia que es un continuo coqueteo con el desastre. Todo lo contrario que el alistamiento de Vinicius, reverso positivo de la cruz que es hoy por hoy su compatriota.