Aitor López, el centrocampista que lleva ambición y goles al Balmaseda

López Ugarte compagina su trabajo como fisioterapeuta con el fútbol./Luis Ángel Gómez
López Ugarte compagina su trabajo como fisioterapeuta con el fútbol. / Luis Ángel Gómez

El máximo goleador del grupo IV de Tercera, con ocho tantos, considera que el conjunto encartado podría dar la campanada. «Hay equipo, entrenador y el campo hasta arriba», apunta

JAVIER BELTRÁNBilbao

Aitor López Ugarte es una apuesta personal de Pablo Palacio en su nuevo Balmaseda. Un versátil centrocampista que se agencia casi todos los goles sellados por el equipo encartado: 8 de 12 tras endosarle un hat-trick al Deusto el domingo. «La receta no la tengo, esfuerzo y constancia. Estoy en racha, que no pare, que no haya límite», señala. Un goleador inesperado... «O no tanto -matiza-. Me han fichado para meter goles».

Su perseverancia y energía en el campo son las mismas que aplica en su vida. Sin casi descanso, combina el balón en Tercera División con su trabajo como fisioterapeuta de lunes a viernes, de 9.00 a 19.00 horas, en dos lugares diferentes: la residencia de ancianos Gurena de Txurdinaga y otra privada en su Zalla natal. Y, después de dejar las cremas y la bata, se pone los tacos para entrenar en el verde de La Baluga. «Tengo una vida muy apretada. Una hora para comer entre ambos empleos y a entrenar. La semana se me pasa rápido», indica Aitor López Ugarte. «Cuando hay ganas, hay ganas, aunque no tengo tiempo ni para quedar con mis amigos, que ya me están tirando de las orejas», admite.

En el campo alterna diferentes posiciones: interior, mediapunta o mediocentro. «El míster me pone en bastantes sitios», subraya Aitor, orgulloso de su polivalencia. De la cantera del Zalla, se fue a Madrid a estudiar y jugó en su Regional Preferente con el Tres Cantos antes de retornar a la localidad encartada. Al no poder compaginar los entrenamientos con su empleo de fisioterapeuta, se enroló tres campañas en el Aranguren, también en Preferente, con 11 tantos el último curso. Al acabar la carrera retornó al Zalla en Tercera para anotar 12 goles, aunque el equipo descendió. El año pasado, en las filas del Santurtzi, sólo metió cuatro. «Fue un año difícil», confiesa. Las dianas las clavaba Endika Sanz, que curiosamente le acompaña en la nueva aventura en el Balmaseda. Palacio reclutó a ambos, lo tenía claro. «Endika no está teniendo la suerte del año pasado, pero llegarán, es un hombre gol. A ver si le puedo dejar alguno», bromea Aitor, quien, sobre su buena racha goleadora tiene una teoría: «Cuando entra uno, vienen todos seguidos».

Volea y empuje

El domingo desarmó al Deusto de Gorka Bidaurrazaga, revelación el año pasado en el Grupo IV, con un gol de volea y dos de empuje, de raza, metiendo el cuerpo al central. «De siempre he marcado goles, lo que pasa es que en Tercera he jugado más de pivote defensivo», explica Aitor, que está encantado en el Balmaseda. «Llevan tiempo llamándome y este año he decidido venir... Y parece que está funcionando». Un 'Balma' que puede ir de tapadillo, pero dar sorpresas: «Que nadie cuente con nosotros y que demos la campanada. Hay equipo, entrenador y el campo hasta arriba», dice entusiasmado.

La Segunda B no la ha paladeado aún Aitor López Ugarte, pero no la descarta. «Ojalá», señala. A sus 27 años, es consciente de que sus altibajos, su vida académica y las idas y venidas le han penalizado: «La verdad es que perdí cuatro años de fútbol o, mejor dicho, me curtí en la Preferente como jugador. Pero ese objetivo que igual tienes como jugador de chaval, lo pierdes», desliza el goleador del 'Balma', máximo artillero de la categoría con ocho tantos, tres más que Orbegozo (Lagun Onak), Monteiro (Sestao) y Garmendia (Zamudio).

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