Vuelta a España

La Vuelta no cuida a los velocistas

La Vuelta no cuida a los velocistas
EFE

La octava etapa, en teoría de transición, tiene un puerto a 40 kilómetros de Igualada que reduce las opciones del sprint

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Los velocistas deambulan por esta Vuelta. Apenas tienen oportunidades. Ni siquiera etapas como la de hoy, entre Valls e Igualada, que no son de montaña, les cuadran. Es como si la ronda española se empeñara en ponerles dificultades. En esta ocasión hay un puerto de segunda categoría a 40 kilómetros de la meta. El alto de Monistrol de Montserrat pondrá a prueba a galgos como Gaviria. Si hay sprint, Bennett y Jakobsen vuelven a figurar entre los candidatos, frente a alternativas como la de Jon Aberasturi.

En un recorrido quebrado de 166 kilómetros la otra opción, la más probable, es que se monte una fuga. El inicio de la octava etapa es ascendente. Eso hará la selección. Elevará el nivel de los corredores que se suban a esa escapada. Le pondrán un precio alto a la jornada. No hay en la Vuelta muchos equipos con potencia para atar la carrera.

Además, los favoritos mirarán de reojo a la etapa siguiente, ya en Andorra, repleta de puertos y situada antes de la jornada de descanso del lunes. Eso, saber que luego espera una tregua, abre las expectativas. 'Superman' López, Valverde y Quintana tienen que distanciar a Roglic en la montaña antes de que el martes, en la contrarreloj de Pau, el esloveno les pase por encima.