Todos se sienten como en casa en la etapa de hoy

Buena parte del pelotón internacional pasa el invierno entre Benidorm y Calpe, salida y meta

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Los ciclistas de la Vuelta, casi todos, corren hoy en casa. Los 199 kilómetros que van de Benidorm a Calpe son el decorado en el que pasa el invierno buena parte del pelotón internacional. Es culpa del sol, inquilino casi permanente en esta costa. El recorrido, quebrado por el interior de Alicante, tiene como punto culminante el alto de Puig Llorença, ahora conocido como Cumbre del Sol. Es una cima breve y empinada que se ha hecho hueco en las últimas ediciones de la carrera. Desde ese pico hasta la meta en Calpe hay 25 kilómetros.

Y en ese tramo se verá si los equipos con velocistas han venido a controlar la carrera. La nómina de galgos es larga y de buen nivel: Gaviria, Bennett, Jakobsen, Mezgec, Boasson Hagen, Degenkolb, Sarreau, el alavés Jon Aberasturi... Calcula Fernando Escartín, uno de los diseñadores del recorrido, que a la meta llegará un grupo de unos «setenta corredores». Para los favoritos, es una jornada a tachar.

Eso piensa también Jon Odriozola, director del Euskadi-Murias. Su equipo viene a repetir, incluso mejorar, la actuación del año pasado, cuando logró la victoria con Oscar Rodríguez en La Camperona. Por eso, este inicio de carrera será a la defensiva, a la espera de que en el quinto día el alto de Jalavambre ordene de verdad la clasificación general.