La Vuelta

El día de Roglic

Roglic tiene este martes la oportunidad de vestirse de rojo. /AFP
Roglic tiene este martes la oportunidad de vestirse de rojo. / AFP

El esloveno quiere alejar a Quintana, López y Valverde en la contrarreloj de Pau

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑAJurançon

Entre montaña y montaña, la Vuelta reserva la etapa de este martes en Pau a una especialidad insustituible en el ciclismo, la contrarreloj individual. La lucha en solitario. El examen del reloj. Ya no hay como antes 'cronos' que se acercan a los cien kilómetros. Ahora son breves y pocas. La de hoy es de 36 quebrados kilómetros entre Jurançon y Pau. Quintana, líder, con 6 segundos sobre Roglic, 17 sobre López y 20 sobre Valverde, sabe que perderá el maillot rojo. Lo cogerá el esloveno, el mejor en esta modalidad. Roglic necesita sacar tiempo a los otros tres favoritos. A partir de esta jornada, a la Vuelta sólo le quedará montaña. Le tocará defenderse.

La décima etapa también observará la progresión meteórica de Pogacar, quinto en la general a poco más de minuto y medio con solo 20 años. El ganador en la cima de Els Cortals d'Emcamp se siente cómodo en cualquier terreno, en el barrizal de la etapa de Andorra y también en la lucha contra el cronómetro. En Pau también se disputó la contrarreloj del pasado Tour. Y ganó, por sorpresa, el francés Alaphilippe, que batió a Thomas.

López calcula que puede ceder minuto y medio. Quintana sospecha que por ahí puede rondar su demora. Valverde es más optimista. «No es un recorrido para especialistas. Hay subidas», se anima. Cierto. El trazado comienza en una pequeña cuesta y tiene otra en el ecuador para suavizarse luego camino de la meta en Pau. En 50 minutos de esfuerzo, la clasificación de la Vuelta será otra y todos sabrán a qué atenerse en lo mucho que aún falta para escalar al podio de Madrid.