¿Remolcó Bahamontes al rival de Loroño?

Conterno agarra el maillot de Bahamontes en la subida al puerto de Urkiola en una etapa de la Vuelta de 1956. /E. C.
Conterno agarra el maillot de Bahamontes en la subida al puerto de Urkiola en una etapa de la Vuelta de 1956. / E. C.

El vizcaíno perdió la Vuelta por 13 segundos ante Conterno, que recibió ayuda de muchos adversarios

J. GÓMEZ PEÑA

En los años cincuenta, la Vuelta a España se corría por selecciones. Y la española era un avispero. La incompatibilidad entre Bahamontes y Loroño crecía a cada etapa. Los dos quisieron ganar la edición de 1956, que fue al final para el italiano Angelo Conterno por 13 segundos de ventaja sobre el cabreado Loroño. El vizcaíno narró así aquella etapa final, de 190 kilómetros entre Vitoria y Bilbao: «Conterno me llevaba 43 segundos de ventaja. Le ataqué en Sollube y por la cima pasé con minuto y medio. Conterno estaba enfermo y no podía ni con su alma, pero le remolcaron los suizos y los belgas... Para colmo pinché en el descenso y Luis Puig (seleccionador) tardó una eternidad en darme una rueda nueva. Al final, me cazaron al paso por Las Arenas y llegamos a la meta todos juntos».

Los jueces sólo multaron a Conterno con 30 segundos. Le sobraron trece para llevarse esa Vuelta. «Tenían que haberle descalificado. Subió Sollube sin dar pedales. La de veces que me habré podido acordar de aquella Vuelta», lamentó siempre Loroño. La polémica no cesó ni con el final de la carrera. En la imagen que ilustra este artículo se ve a Conterno agarrado al maillot de Bahamontes. ¿Remolcado? ¿Ayudó el toledano al rival de Loroño?

Bahamontes, vencedor del Tour de 1959, nunca ganó la Vuelta. Loroño pudo imponerse en la ronda española de 1955 y también en la de 1956, pero tuvo que esperar hasta 1957 para entrar como un héroe en las calles de Bilbao. La Vuelta de Loroño, paradójicamente, estuvo al alcance de Bahamontes. Pero tenía demasiados enemigos dentro de la propia selección. Uno de ellos, Bernardo Ruiz, que no podía ni ver al castellano, animó a Loroño a atacar en la décima etapa, camino de Tortosa. Bahamontes quiso salir a por ellos, Luis Puig, para impedírselo, le cruzó el coche delante. Esa tarde, Loroño se vistió de líder. Y así llegó a casa. El triunfo en la edición de 1957 le consoló por la amargura que le había dejado la Vuelta anterior, la que le quitó Conterno, remolcado por belgas y suizos... ¿Y también por Bahamontes?