Pello Bilbao entra con el Tour en la media montaña

La quinta etapa, en los Vosgos, presenta ya dos puertos de segunda categoría antes de la meta en Colmar

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

A Pello Bilbao, el estreno en el Tour le ha pillado ya hecho. Tiene 29 años, experiencia de sobra y, entre otras victorias, dos etapas en el pasado Giro. Es un ciclista polivalente. Sirve para ayudar a un gran líder en la montaña y para pelear por triunfos parciales en sprint de pequeños grupos. Aún progresa. Aspira a dar un paso más y ser él el líder. En este Tour vive pendiente de Jakob Fulsang, la baza del Astana. «Ya está recuperado de la caída del primer día», confirma. El danés se ha curado a tiempo para el inicio de la media montaña, que llega hoy en la quinta etapa: 175 kilómetros entre Saint-Dié-des-Vosges y Colmar. En las colinas de los Vosgos.

En el tramo final hay tres puertos: Koenigsbourg, de segunda categoría, 5,9 kilómetros y un desnivel medio del 5,8%. La cota de Trois-Epis (4,9 km. al 6,8%). Y la cota de Cinq Chateaux (4,6 km. al 6,1%), situada a 19,5 kilómetros de la meta. El recorrido final por Alsacia, con pueblos de eco alemán que parecen dibujados para una postal, sacará a flote a los equipos con escaladores. Este miércoles espera el primer final en alto, en La Planche des Belles Filles. Hoy es el aperitivo. El Tour 2019 no ha esperado para ingresar en la montaña.

A Pello Bilbao y a sus compañeros en el Astana Omar Fraile, Gorka Izagirre y Luis León Sánchez les toca pedalear en beneficio de Fuglsang. El conjunto kazajo es uno de los más poderosos y agresivos del pelotón. Pello ya ha catado las primeras etapas del Tour, las del estrés y el miedo a las caídas. Ahora viene su territorio. «Estoy bien, recuperado del esfuerzo en el Giro y motivadísimo», asegura.