Landa: «Thomas ha confirmado lo que temíamos, que está muy fuerte»

Landa: «Thomas ha confirmado lo que temíamos, que está muy fuerte»
EFE

El ciclista vasco, el único favorito que atacó, se va de La Planche «optimista, con buenas sensaciones»

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

A la Planche des Belles Filles, montaña rodeada de pequeños lagos, los ciclistas llegan como peces fuera del agua. Sin aire. Tras recuperar el aliento, Mikel Landa repasó su ataque, el ambicioso trabajo de su equipo y el resultado final, que catapulta la candidatura de Geraint Thomas. «Sí, ha confirmado lo que temíamos, que está muy fuerte, como su equipo (Ineos). Van a ser la referencia de la carrera. Seguro que trabajan como estos últimos años», declaró.

Cuando casi todos esperaban a Bernal apareció Thomas, totalmente recuperado de la caída que sufrió en la Vuelta a Suiza, dos semanas antes del Tour. Entre los aspirantes al podio apenas hubo diferencias. Thomas, que entró cuarto tras los fugados Teuns, Ciccone y Meurisse, le sacó 2 segundos a Pinot y Alaphilippe; 7 a Quintana y Buchmann; 9 a Fuglsang, Landa, Porte y Bernal; 14 a Adam Yates y Daniel Martin; 18 a Urán; 33 a Enric Mas; 35 a Kruijswijk; casi un minuto a Nibali y más de un minuto a Bardet. «Pero es pronto para sacar conclusiones -advierte Landa-. Es un subida extraña. Y falta mucho, aún quedan dos bloques de montaña en los Pirineos y los Alpes».

«Estoy contento porque he hecho lo que he podido». Landa jugó a ganar. «He querido aprovechar la parte más dura de la cuesta. Sabía que en finales tan duros, muchos suelen esperar al último tramo. He atacado para ver si alguno se animaba a venir conmigo». Y no. Tuvo que cargar a solas con la montaña. «He comprobado que estoy bien». Eso le anima para lo mucho que aún queda. En la general, Landa ocupa el puesto 16, a 1 minuto y 43 segundos de Ciccone, el nuevo líder. De Alaphilippe le separan 1.37. Y de Thomas, que ya es el dorsal que mide al resto, está a 52 segundos.

Thomas, antiguo compañero de Landa en el Sky, no viste de amarillo, pero ya le preguntaban en la meta como si lo llevara. Y él, prudente siempre, no pudo evitar la alegría por reencontrarse con su mejor nivel. «El viejo Thomas habría reventado en una subida como esta. Pero soy otro. Peso menos, me cuido mejor y corro más. La verdad es que me he encontrado muy bien», apuntó. Malas noticias para sus rivales.