Kristoff cumple la tradición del sprint en París

Alexander Kristoff celebra al cruzar la meta./Jeff Pachoud
Alexander Kristoff celebra al cruzar la meta. / Jeff Pachoud

El Movistar gana por equipos, Sagan logra la regularidad y Alaphilippe se lleva la montaña

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑAParís

Aunque el belga Lampaert quiso evitarlo, la última etapa, la de París, se decidió al sprint y fue para el noruego Kristoff por delante de Degenkolb y Demare. A unos metros, Geraint Thomas, maillot amarillo, levantaba con un brazo su primer Tour. A su lado, Chris Froome, el líder derrocado, le aplaudía. Froome supo ganar cuatro ediciones y ha sabido perder el quinto. Todo queda en el Sky. «Es bonito ver París lleno de banderas de Gales», dijo Thomas, emocionado.

El desfile por el podio de los Campos Elíseos resume bien el contenido de cada Tour. El maillot amarillo fue para el mejor de todos, Thomas. Con él subieron el que más se le acercó, Tom Dumoulin, y Froome. Roglic, cuarto, se quedó cerca. Es ambicioso. Volverá. El maillot verde de la regularidad fue para Peter Sagan. Es su sexto título, empata con Erik Zabel. Le rebasará. El eslovaco, además de ganar tres etapas, dio un curso de sufrimiento en los Pirineos para llegar a París. Un campeón en las buenas y en las malas.

Por esa pasarela final pasaron también Julian Alaphilippe, consuelo francés, y merecido rey de la montaña. Otro francés, Pierre Latour, ha sido el mejor joven, aunque, en realidad, ese galardón lo tiene, pese a que no figure en el palmarés, el colombiano Egan Bernal, que no peleó por esa clasificación para proteger a Thomas y Froome. Hace ahora lo que pronto harán los demás por él. El premio a la combatividad lo recogió Daniel Martin. Y la clasificación por escuadras fue para el Movistar, que no es más fuerte que el Sky, pero que sí pelea por ese hueco en el podio de París, el gran escaparate del ciclismo mundial.

Más información