Salida a muerte en la Madrid-Lisboa

El equipo de suscriptores y periodistas de EL CORREO está ya en el segundo tramo tras un arranque de carrera rápido y sin incidencias

JOSU GARCÍA y BRUNO VERGARABilbao

Escribimos desde Robledo de Chavela, un pequeño pueblo de Ávila famoso por haber albergado parte del equipo que llevó al hombre a la luna. Aquí están sus grandes antenas, como paelleras gigantes, recortando el horizonte de las estribaciones de la sierra de Gredos. Aquí hemos completado el primero de los 10 tramos de esta loca aventura que nos hemos propuesto vivir: enlazar los 770 kilómetros que separan Madrid de Lisboa sin parar, a relevos, en una de las pruebas de mountain bike más dura del mundo.

Venimos en dos equipos. Uno está formado por dos periodistas, Bruno y Josu (el que escribe estas líneas) y el otro está compuesto por dos suscriptores de EL CORREO On+ (Rodol Marcos e Iker Lezama), que aceptaron el reto tras participar en un sorteo celebrado en agosto. En estos momentos, Iker y Bruno se dirigen hacia el pueblo de Burgohondo, en una de las etapas más duras, mientras Rodol y yo tratamos de descansar en la autocaravana que conduce Jon, nuestro ángel de la guarda, la persona que se encarga de darnos abrigo, comida y masaje.

La primera batalla ha sido corta pero intensa. La salida se ha dado a las doce del mediodía en Las Rozas. Rodol y yo hemos salido a toda pastilla. Nos habíamos prometido que no forzaríamos demasiado para cubrir estos 60 kilómetros iniciales, con más de 1.000 metros de desnivel positivo, pero la adrenalina y el haber esperado tanto tiempo el momento ha hecho que no nos pudiéramos refrenar.

Los primeros kilómetros hemos rodado a bloque por un terreno llano, con polvo. Después la cosa se ha ido relajando, a medida que el relieve se iba poniendo más cuesta arriba. Con todo, esta primera posta nos ha servido para cogerle bastante ventaja al tiempo de corte, que en las primeras etapas es exigente. Teníamos 4 horas y media para acabar el tramo y lo hemos completado en 2 horas y 58 minutos. Bruno e Iker tiene ahora de margen hasta las 21.30 horas para llegar al siguiente punto de relevo, si no llegan estaremos fuera de carrera. En principio vamos bien, con tiempo, pero tampoco hay que relajarse porque una caída o una avería pueden ser fatales en esta primera parte del recorrido.