Una ruta de veinticinco años

Philippe Govaert, uno de los responsables de la clásica, entregó en la salida un recuerdo a los miembros del grupo cicloturista JM de Deusto, que cumple 25 años./
Philippe Govaert, uno de los responsables de la clásica, entregó en la salida un recuerdo a los miembros del grupo cicloturista JM de Deusto, que cumple 25 años.

La clásica rinde homenaje en la salida al grupo cicloturista JM Deusto, los 'tomateros', que ruedan desde 1994

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Diez minutos antes de la salida oficial de la Bilbao-Bilbao, la organización de la clásica rindió homenaje por su vigésimoquinto cumpleaños a 'los Tomateros', el peculiar grupo cicloturista denominado 'JM Deusto'. Lo de J. M. es por Juantxu, que regenta con su mujer, Pauli, una coctelería en la calle Heliodoro de la Torre, frente a Botica Vieja. Allí, junto a una fotografía de Marino Lejarreta que decoraba el bar, colgó Alberto Infante en 1994 el primer cartel para citar a los ciclistas del barrio, que «entonces eran pocos y andaban cada uno por su cuenta». Alberto tiene hoy 65 años y, en cuanto le den el alta, se jubila. Aquella mañana reunió junto a la barra de J. M. a una decena de ciclistas, con bicis de hierro, con pinzas para atar los pantalones... Fueron desde Deusto hasta el Puerto Viejo de Algorta. No parece mucho, pero el viaje iniciático es siempre una aventura. Volvieron como pudieron. «Fue mi primer día en bicicleta», recuerda Luis Mari, otro miembro del grupo, al que apodan 'Paxpas'. «Aquí al de dos días ya tienes mote», avisa. Ahora, un cuarto de siglo después, son unos 70, inconfundibles con el enorme tomate que llena sus maillots. Su bandera. La del barrio.

«Esto no es un club cicloturista. Aquí no se pagan cuotas. Todo funciona de forma altruista. Entre amigos», dicen ya dentro de la coctelería. «Así hemos conseguido que viniera Miguel Induráin al acto del sábado donde nos dedicaron una placa por el aniversario. Conocíamos a un amigo de Marisa, la mujer de Induráin, y por ahí hemos logrado su asistencia». De aquella primera ruta por el borde de la ría surgieron con el paso del tiempo viajes de varios días, como el que cubrió el Camino de Santiago desde Bilbao. «¡No! Desde Deusto», matizan de inmediato. En este grupo, todos los caminos parten del barrio. El que hicieron a Mallorca, el de la Ruta de la Plata, el de los Pirineos, el de la Ruta del Cid... Y, claro, el que les lleva a la Bilbao-Bilbao, a la que no faltan. «Aprovechamos esa fecha para celebrar la comida anual», señalan. En ese punto, 'Paxpas' es radical: «Aquí es fundamental la gastronomía».

El comentario despierta la complicidad de los otros miembros del grupo. Cada año, del 25 al 31 de julio, organizan un viaje. Una semana en bicicleta. «Volvemos con tres kilos de más, ja, ja». Y felices. «Nos pasamos el año esperando esos días. Como si fuera la primera comunión». La bicicleta, el primer vehículo volador de un niño, mantiene viva esa ilusión infantil. «La verdad es que ahora casi todos somos o jubilados o prejubilados». Eso tiene una ventaja. «Antes salíamos a pedalear los sábados y los domingos. Ahora hay grupos todos los días». Su modo de funcionamiento es sencillo: quedan en la fuente del parque, a dos pasos de la coctelería. Y si alguien se anima, se junta con ellos. Basta un saludo. Enseguida es uno más. Con mote, claro. «Arrancamos a las nueve en invierno y a las ocho en verano». Rutas de entre 80 y 100 kilómetros. «Con la edad, ya no te apetecen tanto las palizas».

En la coctelería JM de Deusto, donde nació este grupo ciclista.
En la coctelería JM de Deusto, donde nació este grupo ciclista.

«Aquí nadie se queda atrás»

Tienen itinerarios de obligado cumplimiento cada temporada. Como el que pasa por Ramales, La Sía, Espinosa de los Monteros y el alto de Los Tornos. O el que hacen en Islares. O el de Villarcayo. Todos confluyen en un final común: «Siempre acaban en una mesa con una buena comida». Su método funciona. «Nunca ha habido ningún roce, ningún problema entre los miembros del grupo. Cada vez que organizamos algo, todos ponen de su parte», explican. «Nadie se escaquea». Eso sí, van solos, sin las familias. «Hombre claro, que vamos a pasarlo bien, ja, ja». La nueva broma desata la carcajada. «En este grupo el único percance en 25 años son los pinchazos. Y si viene alguien nuevo que no sabe repararlos, le ayudamos. No se deja atrás a nadie».

Antes del cicloturismo, Luis Mari, 'Paxpas', practicaba taekwondo y fútbol-sala. Golpes y lesiones. Llegó un momento en que sólo le quedaron dos alternativas: o el golf o la bicicleta. Está convencido de que eligió bien. «Mira, si ahora desapareciera este grupo cicloturista, a alguno nos faltaría media vida». Eso, buena parte de vida, 25 años, llevan pedaleando como tomateros. La clásica Bilbao-Bilbao 2019, como homenaje a este viaje de larga duración, les colocó ayer en la proa de otra marea ciclista por las mejores esquinas de Bizkaia.