Herrada estrena el Mont Ventoux

Jesús Herrada ganó la Challenge del Mont Ventoux. /efe
Jesús Herrada ganó la Challenge del Mont Ventoux. / efe

El conquense del Cofidis bate a Bardet en la primera edición de la carrera que lleva el nombre del Gigante de Provenza

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Aunque parece un desierto de piedra blanca, el Mont Ventoux siempre ha sido una mina de oro. Con los árboles que ya no tiene se hicieron barcos. Con la primera retransmisión televisiva del Tour que filmó sus rampas calvas, miles de espectadores vieron morir al sol a Tom Simpson en 1967. Esta montaña que surge de la nada sobre las viñas de Provenza ahogó luego a Eddy Merckx, que este lunes ha cumplido 74 años y no olvida aquella asfixia. Al mejor ciclista de la historia tuvieron que socorrerle con oxígeno. El Ventoux creó así su leyenda. Ahora, cada año entre abril y octubre, sudan por sus 21 kilómetros de calvario voluntario cerca de 125.000 cicloturistas. Es un negocio para los pueblos de la zona, llenos de casas rurales y establecimientos ciclistas. Hay tantas ganas de Ventoux que se ha creado al fin una carrera con su nombre. La primera edición, con meta en la cima, se ha disputado hoy y la ha ganado Jesús Herrada por delante del francés Romain Bardet. El conquense entra en la historia del Gigante de Provenza, la montaña más extraña. Hecha de piedra y, también, de oro ciclista.

Con salida en Vaison-la-Romaine y 171 kilómetros, la Challenge del Mont Ventoux era un objetivo prioritario para Bardet. Por eso, tras terminar el domingo el Dauphiné, viajó hasta Provenza. Su equipo, el Ag2R dejó hacer a la fuga de Álex Aranburu, Mario González, Rochas, Tulik y Felliu. Y los atrapó en las primeras rampas del coloso provenzal. Por una vez, la cima de todos los vientos estaba en calma. Gallopin tiró de Bardet hasta que faltaban 8,5 kilómetros. Y ahí, a la salida del bosque y cerca de la entrada al desierto mineral, atacó Bardet. Herrada, que viene que ganar el Tour de Luxemburgo, fue el único que le resistió. Dos ciclistas en la Luna. Bardet insistió varias veces. Nunca quebró al castellano, que guardó su pegada y la soltó a 400 metros del final. Golpe definitivo. Bardet no tuvo réplica y Herrada se hizo con el Ventoux, con Javi Moreno en la sexta plaza y el navarro Óscar Rodríguez octavo.