Gotzon Martín da al equipo Euskadi la Vuelta a Abimota

Gotzon Martín, en el podio./E.C.
Gotzon Martín, en el podio. / E.C.

El ciclista de Orozko juega al ataque en la última etapa, en la que termina segundo, y se lleva la carrera portuguesa, su primer triunfo profesional

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Con 7 años, Gotzon Martín llamó a la puerta de la Fundación Euskadi. Quería ser ciclista. Le abrieron y allí sigue, ya en la plantilla profesional. Hay corredores que nunca logran una victoria, tan caras en la élite. La primera de este joven de Orozko ha llegado en Águeda, la ciudad portuguesa de los paraguas. No tiene ese apodo por la lluvia, sino porque el techo de sus calles está decorado con hileras de paraguas que alivian a los vecinos del sol. Allí, en Águeda, terminaba el Gran Premio Abimota. Martín, metido en la fuga buena, llevaba kilómetros tirando de los otros escapados. No quería la etapa, sino la clasificación general. Desde el coche, su director, Jorge Azanza, le azuzaba. «¡Es posible!», le repetía. Y lo ha sido. Ha cruzado la meta tras el luso Pedro Andrade y se ha hecho con la carrera que estrena su palmarés. «Todavía me cuesta creerlo», dice feliz al otro lado del teléfono.

La Fundación Euskadi salió a por todo en los 174 kilómetros que iban de Anadia a Águeda, en el centro de Portugal. Todos para uno, para Gotzon. Jokin Aranburu le ayudó a meterse en la fuga. «Y cuando en la escapada no había entendimiento, Jokin ponía el ritmo», agradece Martín. En el tramo final de la jornada estaba la montaña. Raúl Alarcón, uno de los favoritos, lanzó su ataque. Martín y un par de corredores del equipo Vito le respondieron. En un descenso, Alarcón patinó y dejó ahí su opciones. Gotzon Martín y los dos ciclistas del Vito tiraron hacia la meta. «Les dije que para ellos la etapa y para mí, la general. Pero iban justos y he tenido que tirar yo casi siempre», relata. El ciclista vizcaíno fue antes esquiador de fondo. Le tocaba remar. Lo hizo. Por el pinganillo, Azanza le informaba de la diferencia con el pelotón. No miró atrás. En Águeda, donde ganó Andrade, se abrió el paraguas naranja de Gotzon Martín para recoger su primer triunfo. «No puedo estar más contento».