El diluvio sobre la Madrid-Lisboa

Varios miembros del equipo de EL CORREO.

El equipo de EL CORREO avanza hacia la sexta de las diez postas pese a la incómoda meteorología

Josu García
JOSU GARCÍA

El equipo de periodistas y lectores de EL CORREO que participa en la Madrid-Lisboa, una de las pruebas más duras del mundo de mountain bike, ha sufrido una noche muy dura. Una gran tormenta sorprendió a Rodol y Josu nada más comenzar la tercera etapa. Fue un auténtico diluvio que mojó a los ciclistas. «Hemos pasado mucho frío», explica Rodol.

Mojados y ya con bastante fatiga en las piernas, periodista y subscriptor llegaron a Navaperal de Tormes tras casi 5 horas de pedaleo. No se bajaron de la bici, ya que la estrategia que adoptaron los cuatro miembros del equipo fue la de enlazar dos etapas seguidas cada uno de los dúos para dar tiempo a la otra pareja a descansar y dormir un poco.

Así que Rodol y Josu enlazaron con la etapa 4, que tenía una complicada bajada. El terreno, mojado por la tormenta, hizo que Rodol se cayera tras pasar el alto de Tornavacas, aunque sin consecuencias, afortunadamente. «El suelo estaba muy resbaladizo y, además, de noche, con los focos, se ve el terreno con mucha dificultad», asegura Josu. «Así que hemos tenido que bajar con precaución». Tras casi 8 horas de pedaleo sin parar, los dos ciclistas llegaron a Navaconcejo, ya en la provincia de Cáceres, con casi 4 horas de adelanto sobre el tiempo de corte.

En estos momentos, Iker y Bruno avanzan hacia la sexta de las diez postas, pasando el ecuador de la carrera