Cipollini, acusado de maltrato por su exmujer

Cipollini, acusado de maltrato por su exmujer

Tiene juicio este mes ante el tribunal de Lucca por supuesta agresión y por acosar a los allegados a su exesposa

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Sabrina Landucci, exesposa de Mario Cipollini, ha denunciado por maltrato al vencedor en 42 etapas del Giro de Italia. El exciclista, de 50 años, tiene que comparecer el próximo 20 marzo ante el tribunal de Lucca (Italia). El antiguo campeón del mundo, retirado en 2008, está acusado de «haber atentado contra la integridad física y moral» de Landucci en enero de 2017. Según la denunciante, Cipollini recurrió «a puñetazos, bofetadas, patadas y amenazas de muerte».

Cipollini también es investigado por presuntamente acosar al hermano de su exmujer, Marco Landucci, que en su día fue portero en equipos de fútbol como el Inter de Milán y la Fiorentina y que ahora ejerce de segundo técnico de la Juventus. La lista no termina ahí. También tendrá que explicar ante el juez la supuestas amenazas contra Silvio Giusti, exfutbolista del Chievo Verona y nuevo compañero de Sabrina Landucci.

Cipollini, vencedor de la Milán-San Remo de 2002, puede recibir una pena de entre dos y seis años de prisión. El exciclista y Landucci contrajeron matrimonio en 1993, tienen dos hijos y se separaron en 2005. Ahora volverán a verse delante de un juez. Landucci asegura que en enero de 2017, mientras ambos estaban en un gimnasio de Lucca, fue agredida por Cipollini, que agarró a la mujer «por el cuello, con las dos manos».

No es la primera vez que Cipollini, que ahora tiene silueta de culturista, sucumbe a su mal genio. Durante la Vuelta a España de 2000 tuvo un roce en carrera con Paco Cerezo, modesto ciclista del Vitalicio. Tras la etapa le buscó, pero no le encontró. «Dice a Cerezo que le voy a matar», anunció. En la salida de la etapa siguiente fue a su encuentro y le propinó un puñetazo. La dirección de la Vuelta expulsó al corredor italiano, que al final tuvo que indemnizar con un millón de pesetas, seis mil euros, a Cerezo.