A Van Avermaet le sienta bien el sol de la Comunidad Valenciana

Greg van Avermaet celebra el triunfo en Chera./EFE
Greg van Avermaet celebra el triunfo en Chera. / EFE

El campeón olímpico ahoga a Trentin en el repecho final de Chera y se lleva la etapa previa a la decisiva subida a la ermita de Alcossebre

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Cada verano, los turistas belgas se torran al sol del Mediterráneo valenciano. Pieles rojas y cerveza. Cada invierno, los ciclistas belgas bajan en busca del sol de la Costa Blanca. Mientras en Centroeuropa todo es gris, en Calpe y Benidorm pueden entrenarse en culotte corto. Crema solar en Navidad. Por eso conocen bien las carreteras, por interiores que sean, de la Vuelta a la Comunidad Valenciana que se disputa esta semana. La tercera etapa terminaba en Chera, en una sierra de almendros y olivos, tras subir siete cuestas de tercera categoría. Un recorrido como el de las clásicas belgas, eso sí, a pleno sol.

Y ganó el más profesional de los belgas, el campeón olímpico, Greg van Avermaet. Su tremenda fuerza en el repecho final pudo más que la velocidad de Matteo Trentin. Con ellos, lengua fuera, entraron Valverde, el líder Boasson Hagen, Pello Bilbao y Sergio Higuita, la perla colombiana de la Fundación Euskadi, el equipo que viste de naranja, como el CCC de Van Avermaet. Comparten sastre: la firma guipuzcoana Etxeondo, alta costura ciclista.

A la espera de la etapa que viene, la cuarta -con final en el duro alto de la ermita Alcossebre-, la tercera jornada era ideal para las fugas. Terreno de la Valencia interior. Atormentado. Curvas, cuestas, estrecheces y sol. El Euskadi-Murias creyó que la escapada podía llegar. Y metió a dos de sus mejores dorsales: Barthe y Barceló. Con ellos se fueron Diego López (Funcación Euskadi), Diego Rubio (Burgos BH), Alarcón, Duval y Moreira (Caja Rural).

El equipo del líder Boasson Hagen, el Dimension Data, no pudo con ellos. De cazarlos se ocupó el Astana de Izagirre, Bilbao, Luis León y Fraile. Los últimos 20 kilómetros engañaban. Eran más crueles de lo que indicaba el perfil. El corazón de Valencia es así. Obliga a retorcerse. Omar Fraile fijó el ritmo del Astana. Intentaron sortearlo Samitier y Hermans, pero les cazó De Marchi, gregario en el CCC de Van Avermaet. La agonía era tal que apenas resistían una treintena de ciclistas.

Aún quedaba subir a Chera. Colbrelli, Trentin, Van Avermaet, Valverde, Bilbao, Martin... Los mejores se juntaban en ese enjambre. Y con ellos el colombiano Higuita, de apenas 21 años. Iba ser un sprint para elegidos. El equipo Mitchelton puso a Haig al volante para lanzar a Trentin, ganador de la segunda etapa. También pujó Luis León. Pero Van Avermaet no dio opción. Es belga casi todo el año, salvo en invierno, cuando se hace valenciano.