Aberasturi impone su fuerza en el Circuito de Getxo

Aberasturi llegando a meta./JORDI ALEMANY
Aberasturi llegando a meta. / JORDI ALEMANY

El ciclista del Caja Rural ha arrancado en el muro de Txomintxu y ha entrado en solitario en meta

JUAN PABLO MARTÍN

Desde hace un par de temporadas las piernas y la cabeza de Jon Aberasturi son más fuertes. «Con los años mejoras, porque soy más sprinter que otra cosa». El corredor alavés lo demostró ayer en el muro de Txomintxu y la posterior cuesta de Arkotxa donde estaba situada la meta del 74 Circuito de Getxo-Memorial Hermanos Otxoa, patrocinado por El CORREO. Fue allí, en aquellas rampas con un tramo del 14%, donde demostró la veteranía y el buen momento de forma por el que atraviesa. La conjunción de todos los factores le permitió alzar los brazos en solitario en la meta y conseguir su segundo triunfo de la campaña, el primero fue en junio en la Boucles de Mayenne, que le sabe a gloria.

Al vitoriano la cita vizcaína le ha pillado en plena preparación para la Vuelta, el gran objetivo de la Caja Rural Seguros RGA. Llegaba rodado tras la concentración en Sierra Nevada y con dos días de descanso después de correr la Adriática Iónica, en Italia. Tenía sus dudas de cómo iba de piernas, pero todas se despejaron en 800 metros de pendiente. Fue el más fuerte, seguido de su compañero de equipo, Álex Aranburu, ganador del año pasado, y del francés Lorenzo Manzin -Vital Concept-.

El circuito getxotarra estrenó trazado, diseñado por Jonathan Castroviejo. 196 kilómetros divididos en ocho vueltas que buscaban abrir más el abanico de candidatos a la victoria y convertirlo en más atractivo para los ciclistas. Se añadía el alto de Unbe, pero la dureza era parecida y los protagonistas fueron prácticamente los mismos. La victoria seguía estando en Txomintxu.

A pesar de todo, la carrera cumplió con el guion. Las hostilidades comenzaron desde los primeros kilómetros con intentos de escapada que aceleraron el ritmo. El calentón fue importante hasta que Jokin Aranburu -Equipo Euskadi-, Jorge Cubero -Burgos BH-, Lucas De Rossi -Delko Marselle Provence- y Austin Stephens -Project-, lo consiguieron. Una vez creada la fuga la situación se calmó en el gran grupo. Quedaba mucho por delante y no había prisa. El cuarteto llegó a contar con cuatro minutos de ventaja en el segundo de los giros, pero a medida que se consumieron los kilómetros, Movistar, único equipo World Tour, comenzó a mover sus cartas.

Agitada

Fue en la cuarta vuelta donde los dirigidos por José Luis Jaimerena quisieron probar las fuerzas de sus rivales, pero la dureza del trazado no fue suficiente como para que el aire comenzar a faltar de los pulmones. Su aceleración sirvió para que la ventaja de los fugados bajara de los dos minutos. El pelotón tenía la carrera controlada, por lo que Aranburu y De Rossi comenzaron con su particular lucha por el premio de la montaña que se lo llevó el corredor del Equipo Euskadi.

Hubo que esperar casi otro giro más para que los fugados volvieran a la disciplina del grupo. A los 80 kilómetros los músculos ya estaban calientes por lo que no hubo tregua y volvieron los intentos de fuga. Poco después, media doncea de corredores consiguieron abrir hueco, y en el inicio de la sexta vuelta se le unieron otros siete integrantes entre los que estaban Rojas y Castrillo, del Movistar, Barthe e Irizar, del Euskadi Basque Country. En el Caja Rural tocaron retreta porque sus principales bazas se habían quedado atrás. Les costó, pero consiguieron echar a bajo la escapada.

A falta de dos vueltas para al conclusión se desató la tormenta. Bajaron dientes, tensaron nervios y todo se volvió a enredar. Algunos jugaron sus últimas cartas conscientes de que necesitaban llegar con ventaja para afrontar la última rampa. Una veintena de unidades consiguieron un corte y Alessandro Fedeli -Delko Marselle Providence- tuvo su momento de protagonismo en solitario. Pero su tentativa no hizo más que aumentar el ritmo atrás para sufragar el medio minuto de ventaja que llegó a tener el italiano.

La carrera, patrocinada por Skoda Ortasa Motor, mantuvo la emoción porque siguieron las tentativas. Se entró en el última giro con un grupo de once tratando de abrir hueco. La estampida dejó a cuatro solo en cabeza. Chernetskii -Caja Rural-, Anacona -Movistar-, José Antonio García -Kometa- y Fernando Barceló -Euskadi Basque Country- llegaron primeros al inicio de la última rampa. El Kometa y el Vital Concept estiraron el gran grupo y la diferencia de los fugados fue mínima. Ahí surgió Aberasturi. Entró bien colocado y decidió buscar su límite. Mental y de piernas. Tardó muy poco en ponerse en cabeza. En la horquilla miró para atrás y comprobó que tenía la victoria muy cerca y a sus rivales bastantes metros por detrás. «Los últimos 150, los más duros, se me han hecho muy largos, pero confiaba que podía llegar». Lo hizo.