Los rescoldos de un triple letal

Carroll se levanta para ejecutar el triple ganador en el segundo partido./efe
Carroll se levanta para ejecutar el triple ganador en el segundo partido. / efe

La final de la ACB se traslada hoy a Barcelona con una clara ventaja anímica del Real Madrid tras su frenética victoria en el segundo partido

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

Un partido que tuvo de todo. La exhibición sin premio de Heurtel, que, con 30 puntos, firmó la mejor anotación en un play off final en 21 años, desde que en 1998 Bryan Sallier le hiciera 31 al Baskonia en el primer triunfo del TDK en el Buesa Arena (83-95). La espectacular respuesta de Carroll, autor de 25 y del triple ganador a dos segundos del final. La mala gestión de los últimos instantes del Barcelona, incluida una pérdida por cinco segundos en un saque de banda. La fe inquebrantable del Real Madrid, que fue por debajo durante todo el encuentro para ganar en una última jugada rocambolesca, con un tiro libre, un rebote ofensivo y ese acierto letal del tirador mormón.

Pesic, consciente de que «es difícil explicar por qué hemos perdido», habló de suerte. «El triple de Carroll no es suerte», subraya Pablo Laso. «Hay mecanismos que tiene el equipo conseguidos a base de mucho trabajo y muchos días juntos y no tenía ninguna duda de que tomaríamos la mejor opción. La pudo tirar Rudy nada más coger el rebote, la pudo tirar Sergi (Llull), pero fue capaz de buscar un pase más y eso habla bien de ellos como jugadores y como equipo», explica el técnico vitoriano.

Diferentes versiones, suerte, acierto, tensión... «No he podido dormir hasta las cuatro de la madrugada por la adrenalina», reconocía el madridista Tavares. Y polémica. No podía faltar en un final tan loco, plagado de faltas y tiros libres. Y, entre otras cosas, pasos de Llull en la jugada decisiva. La que, por su valor numérico y anímico, pudo suponer la estocada para un Barcelona que ya se veía con la serie igualada. Ahora le toca afrontar un reto que nadie ha conseguido.

Remontar un 2-0 en una final de la ACB es, según la estadística histórica, misión imposible. Nadie lo ha hecho en las quince temporadas en que uno de los dos finalistas ha conseguido esa ventaja en la eliminatoria. De hecho, la final quedó sentenciada por la vía rápida, en el tercer envite, en nueve de esas quince ocasiones -en tres se prolongó hasta el cuarto partido y en tres se fue hasta el quinto-.

Esperanza contra cautela

La serie se traslada hoy al Palau (21.00 horas), con Hierrezuelo, Cortés y Bultó en el punto de mira después de la controversia del anterior partido. Y Pesic quiere creer. «Estaremos en nuestra casa y todo empieza otra vez. El Real Madrid tiene 2-0, pero ahora puede ser 2-1, después 2-2… Todo es posible». Ya quedó claro el lunes. Pero el factor psicológico viste de blanco después del mazazo de Carroll. «Se me queda la cara de tonto. El último minuto ha sido un desastre», reconoce «jodido y cabreado» el ala-pívot blaugrana Pierre Oriola.

Laso quiere ser cauto. «Entiendo que cuando se está jugando el play off final de Liga haya mucha emoción y el final del segundo partido fue muy emotivo, pero ya está, la eliminatoria está 2-0, toca recuperarse bien y viajar a Barcelona sabiendo que tenemos que ganar un partido más y jugar mejor», apunta el entrenador vitoriano, preparado, salvo desastre madridista, para presumir de un repóker de títulos ligueros en ocho finales consecutivas.

La clave

30
Puntos que consiguió Heurtel en el segundo partido, la mejor anotación en un encuentro del play off final desde que en 1998 Bryan Sallier lograra 31 en el Buesa Arena para dar al TDK el primer triunfo de una serie que terminaría ganando ante el Baskonia.
Historia de la ACB
Ningún equipo ha sido capaz de remontar el 2-0 que el conjunto blaugrana debe levantar ahora