Baloncesto

Adiós al mayor talento español

Juan Carlos Navarro. /Twitter FCBarcelona
Juan Carlos Navarro. / Twitter FCBarcelona

Navarro, obligado a la retirada, se incorporará a la estructura de básket del Barça después de 20 años en el equipo azulgrana

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

Se despide el mayor talento que ha dado el baloncesto español, leyenda del Barça y de la selección, que tenía previsto defender una temporada más la camiseta azulgrana pero se ha visto obligado por el club de su vida a precipitar su retirada. Juan Carlos Navarro, emblema eterno, junto a su íntimo Pau Gasol, de la época más gloriosa y memorable de España en el deporte de la canasta y jugador más laureado de la historia del Barcelona, no volverá a jugar al baloncesto profesional. El Barça, que no ha sabido o no ha querido gestionar la despedida del mito, anunció al mediodía de este viernes que «Juan Carlos Navarro se incorporará a partir de la temporada 2018-19 a la estructura de la sección de baloncesto, como se estableció en el contrato firmado en septiembre de 2017, una vez finalizara su trayectoria deportiva en el primer equipo».

«'La Bomba' deja atrás una exitosa carrera de 20 años en el primer equipo barcelonista que tendrá ahora continuidad en una tarea que será explicada próximamente en una rueda de prensa que ofrecerá el mismo jugador en las instalaciones barcelonistas», añadió la entidad azulgrana a través de un escueto y frío comunicado en el que el club confirmó públicamente que ya no quiere a Navarro sobre la cancha. A los 38 años y, después de defender durante dos decenios la camiseta culé, el capitán debe poner punto final a una trayectoria de récords en la que, con su atrevimiento, velocidad y capacidad para entender el juego, no sólo ha deslumbrado con triples y canastas decisivas increíbles, sino también fuera de las pistas con su humildad, sencillez, cercanía y respeto hacia los rivales.

«Tengo ganas de seguir la próxima temporada. No me quiero ir así, con esta derrota», reconoció el pasado 10 de junio, después de disputar en el Palau el que no presagiaba entonces que sería su último partido con el Barcelona, en las semifinales de la Liga Endesa ante el Baskonia. En ese encuentro, ya en el ocaso de su carrera, llegó a jugar, prórroga incluida, 23 minutos y medio, pese a haber perdido protagonismo y trascendencia en el equipo, aunque no su liderazgo y ascendencia en el vestuario. En la que ha sido su última temporada, el escolta de Sant Feliu de Llobregat, tras haberse rebajado la ficha con tal de continuar ligado al Barça de forma vitalicia, jugó 57 partidos, con una media de 6,1 puntos, 1,1 rebotes y 1,7 asistencias. El Barça ha impedido a 'La Bomba' decir adiós de la manera que merecía un símbolo de tal calibre, que cerró su brillante palmarés de 35 títulos como azulgrana en la pasada Copa de Rey de Las Palmas, donde en la final contra el Real Madrid sólo disputó 5:40 minutos, sin anotar un punto.

Fue su séptima Copa del Rey, después de haber conquistado también dos Euroligas, ocho Ligas ACB, una Copa Korac y cinco Supercopas de España a lo largo de dos décadas como azulgrana, con una única temporada en la NBA, en la 2007-2008, para jugar en Memphis junto a Pau Gasol, el considerado jugador español más destacado de la historia. Ambos integrantes de la mejor generación del baloncesto español, 'júniors de oro' nacidos en los 80 que en 1999 se proclamaron campeones del mundo, para firmar un hito absoluto en Japón en 2006. Entre ellos también se encontraba Felipe Reyes, que este viernes quiso honrar al símbolo azulgrana en las redes sociales. «Muchos años peleando juntos. En la selección y en los clásicos. Unas veces rivales, otras compañeros y para siempre amigos. Se va 'La Bomba', pero queda la leyenda. Y todo el baloncesto mundial lo sabe, Chonki», escribió el pívot cordobés del Real Madrid, sobre una foto cariñosa con el catalán, en un mensaje con la etiqueta 'Gracias Navarro', también utilizada por el Barça.

«Termina una carrera, empieza una leyenda», destacó el club blaugrana en un vídeo en el que recordó el debut de Navarro -«que no era alto ni fuerte»- con el primer equipo del Barça, el 23 de noviembre de 1997 en el Palau, «que estalló porque se echó al suelo luchando por un rebote». «Ese día nació La Bomba», subrayó el Barça en Twitter para homenajear a 'Juanqui', un jugador grandioso y diferente, que suplió sus carencias físicas con una clase, un carácter y una personalidad privilegiadas, siempre valiente para asumir responsabilidades y resolver en los momentos clave.

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