Piropos a Vitoria, vuelos a Ibiza y un buen txuleton en la presentación de la Final Four

Imagen del acto de presentación. / Igor Aizpuru

El acto inaugural fue más allá de lo protocolario y sus protagonistas dejaron divertidas anécdotas antes de la lucha por Europa

Gabriel Cuesta
GABRIEL CUESTA

«¿Si ganamos? Mi único plan es cómo me van a traer de vuelta mis hijos y mi mujer a Madrid». No podía ser de otra manera. Los focos se posaron sobre Pablo Laso en el acto de presentación de la Final Four en Vitoria, que se ha celebrado esta mañana en la plaza de España. «Crecí aquí. Es una ciudad de baloncesto. Lo lleva en la sangre», explicaba el técnico del Real Madrid, ilusionado por la oportunidad de levantar la Euroliga en su casa. «Estoy muy orgulloso de que se celebre aquí. Cuando se hizo oficial mis amigos me decían 'Pablo el año que viene irás a Vitoria para la Final Four' . 'No es tan fácil', les respondía». Pero aquí está. Rozando con los dedos una posible segunda corona europea consecutiva.

Hubo momentos que fueron más allá de lo protocolario durante la presentación. Laso estuvo acompañado también por los entrenadores de CSKA, Efes y Fenerbahce. Precisamente Zeljko Obradovic, director de orquesta de este último, protagonizó el momento más divertido del acto. ¿Vais a comer txuleton o pescado?, preguntaba un periodista. «Todo lo que se puede comer aquí está...», respondía antes de chuparse los dedos en señal de aprobación hacia la gastronomía vasca. «Pero pregúntale a todos los demás que estamos aquí. Hay que probar el txuleton, eh». No solo hizo de embajador del txuleton, también de Vitoria: «Estoy muy feliz de estar aquí. Hay amor al baloncesto. Su gente se merece que sea aquí».

Tampoco le faltó sentido del humor a Ergin Ataman, el entrenador de un ilusionado Efes que vuelve a la fase final de la Euroliga tras 18 años de sequía. «El domingo cogemos un avión a Ibiza si ganamos. Lo celebramos y luego de vuelta a Turquía para el play off de la liga turca». Ya no habrá tiempo para bromas sobre el parqué del Buesa Arena el viernes. No es cosa de risa coronarse campeón de Europa.