El Bidaideak luchará por la Euroliga 1

Los jugadores del Bidaideak celebran la clasificación para la fase final de la Euroliga 1./bsr
Los jugadores del Bidaideak celebran la clasificación para la fase final de la Euroliga 1. / bsr

Los bilbaínos se imponen al Deco Amiacci y buscarán en Sheffield un título que el año pasado rozaron con las yemas de los dedos

D. MEABE

El Bidaideak Bilbao se clasificó para la final de la Euroliga 1 de baloncesto en silla de ruedas, de la que fue subcampeón el pasado año, tras no poder alcanzar las semifinales de la Liga de Campeones, en una de las liguillas de cuartos de final de la máxima categoría europea disputada este fin de semana en Boadilla del Monte (Madrid). Las derrotas ante el Ilunion madrileño y ante el Lahn-Dill alemán, conjunto más laureado de la historia de la Liga de Campeones con seis títulos en sus vitrinas, dejaron a los bilbaínos sin opciones. No obstante, ayer el Bidaideak logró vencer en el tercer encuentro de los cuartos de final al Deco Amiacci Giulianova y se adjudicó el pasaporte para la final de la Euroliga 1, competición de la que es el actual subcampeón. A finales de abril, los bilbaínos viajarán a Sheffield (Inglaterra) en busca del título europeo.

El Bidaideak estaba obligado a ganar ante el Deco Amiacci Giulianova si quería acceder a la Euroliga 1 y los bilbaínos no fallaron. Se despidieron de la Liga de Campeones con un triunfo por 62 a 76 gracias a las grandes actuaciones de Asier García (12 puntos, 9 rebotes y 9 asistencias), Joshua Turek (29 puntos) y Tom O'Neill (20 puntos y 90% de acierto).

Los de Esteban Núñez llegaban al encuentro de ayer tocados anímicamente. Se acudió a Madrid con ilusión, pero las dos derrotas hicieron mella en la moral. Sin embargo, había mucho en juego y los bilbaínos supieron sacar la fuerza e intensidad necesarias para sacar el encuentro adelante. Basaron el encuentro en una férrea defensa y supieron aprovechar la velocidad para destrozar al contragolpe a su rival. Asier García estuvo brillante, marcando el tempo del partido y repartiendo juego. En definitiva, guiando al Bidaideak.

Con Turek enchufado y O'Neill acompañándole en la faceta ofensiva, los bilbaínos lograron una cómoda renta en el primer cuarto (12-21). Los de Núñez supieron hacerse fuerte en la pintura, con una gran actuación de Manu Lorenzo a ambos lados de la cancha, que sin embargo paso gran parte del encuentro en el banquillo lastrado por las personales. A pesar de la inspiración ofensiva del Bidaideak, los italianos lograron mantener vivo el partido al descanso. Marchionni, Mena y Gharibloo mantuvieron en cuatro puntos la contienda (36-40).

A la vuelta de vestuarios, el conjunto transalpino logró ponerse por delante (47-45), pero un parcial de 0-9 dio alas a los de Núñez. Con el Giulianova herido, el Bidaideak siguió apretando y un O'Neill brillante, terminó por mandar a la lona a su rival. El australiano anotaba desde cualquier posición y su equipo abrió brecha insalvable en el marcador.