Mundial de China 2019

España reacciona con carácter en su debut

Ricky Rubio, con el pívot tunecino Salah Mejri./Efe
Ricky Rubio, con el pívot tunecino Salah Mejri. / Efe

La selección de Scariolo tiene defectos, pero dio una exhibición de juego colectivo en la segunda parte tras llegar a perder por 10 puntos ante la asequible Túnez

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

Llegó el momento de la verdad para España, por primera vez sin júniors de oro en los últimos seis años y tras muchas dudas en la preparación, y la selección de Sergio Scariolo dio un importante paso para su recuperación anímica con una reacción de carácter en su debut en el Mundial de China. En su estreno en un campeonato muy abierto en el que aspira a medalla y a sacar un complicado pasaporte directo para los Juegos de Tokio 2020, España estaba obligada no sólo a ganar a la asequible Túnez, sino también a recuperar sensaciones y dar una buena imagen, lo que consiguió con un impresionante acierto exterior en el segundo cuarto y con una lección de baloncesto a partir del tercero ante un rival muy limitado.

Llegó a perder la selección nacional por 10 (19-29) en el período previo al descanso, pero a partir de ese momento, con un obligado tiempo muerto se Scariolo, un decisivo cambio táctico con Quino Colom de base y Sergio Llull de escolta y nada menos que cuatro triples consecutivos de la selección, España comenzó una escalada imparable hacia tan contendente triunfo. La selección se encargó entonces de dar espectáculo y de barrer de la pista a un equipo africano que impuso su ritmo en el comienzo del encuentro pero quedó totalmente mininizado por el festival de juego colectivo y efectividad ofensiva del conjunto liderado de nuevo por Ricky Rubio.

España, pese a que tiene aún defectos que pulir, brilló en el juego coral, pero en el aspecto individual, además del base catalán, que está en estado de gracia, también destacaron y fueron resolutivos, entre otros, Sergio Llull, a quien se necesitaba recuperar para la causa, y Juancho Hernangómez, que no falló un solo tiro y fue el máximo reboteador del partido. Cuando no funcionó el rebote defensivo y la selección española echó muy en falta correr, además de mostrarse blanda en defensa, lo que llevó a encender la luz de alarma al inicio del segundo cuarto ante una inesperada desventaja frente a la campeona africana, España tiró de agresividad, valentía y lanzamiento exterior para endosar a Túnez un parcial de 14-0 que despejó de forma definitiva el camino hacia la previsible victoria.

101 España

Ricky Rubio (17), Rudy Fernández (7), Juancho Hernangómez (13), Víctor Claver (12) y Marc Gasol (10) -quinteto inicial-. Colom (3), Ribas (12), Willy Hernangómez (8), Oriola (1), Rabaseda (-), Llull (16) y Beirán (2).

62 Túnez

Abada (2), El Mabrouk (2), Ben Romdhane (7), Roll (8) y Mejri (15) -quinteto inicial-. Chennoufi (6), Hadidane (12), Ghyaza (2), Slimane (2) y Knioua (6).

PARCIALES:
16-17, 26-22, 30-8 y 29-15.
ÁRBITROS:
Weiland (Canadá), Domínguez Vivero (México) y Boyer (Australia).
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la primera jornada del Grupo C del Mundial de China 2019, disputado en el Guangzhou Gymnasium.

Lo que no entraba en los pronósticos era que la selección tunecina llegase a obtener tan amplia diferencia, aprovechándose de su juego interior, encabezado por Salah Mejri, de un baloncesto fluido en ataque y de un ritmo muy bajo que confundió a España hasta los primeros minutos del segundo cuarto. Entonces no les quedó otra a Scariolo y a sus jugadores que dar un golpe de autoridade para, tras un preocupante parcial de 0-8 de los tunecinos, arreglar lo que se había estropeado después de un prometedor comienzo de partido. Llull dejó de jugar de base, cedió su puesto a Quino Colom para que fuese el andorrano quien pasase a dirigir y fue el nuevo jugador del Valencia, sobresaliente durante la clasificación para el Mundial, quien firmó el primero de los cuatro triples de España que dejaron noqueada a Túnez, Llull acertó otros dos seguidos y Rudy cerró esa serie letal en dos minutos y medio de explosión de acierto lejano, tan necesario para retomar la confianza e imponer la lógica en un estreno que nunca tenía que haberse puesto cuesta arriba.

En esas situaciones en las que hay tanta intermitencia e indecisiones y se permite crecer a un adversario muy inferior, es a los veteranos y a los referentes a quienes se les exige echarse el equipo a la espalda y responder. Cómo no, uno de ellos fue Ricky Rubio, que junto a Marc Gasol ha asumido uno de los papeles de líder de España y, además de ser el máximo anotador el choque, dio nueve de las 31 asistencias de España, para 23 de valoración. El base de Masnou se destapó, sobre todo, en el irregular primer tiempo de la selección y tras él fue Llull quien en la segunda parte cogió los galones para que la selección arrollase a la selección tunecina. Con 60-42 Ricky se fue a descansar, fue el menorquín quien mandó y al madridista se le soltó la muñeca al final del tercer período, con 10 puntos consecutivos y un triplazo incluido sobre la bocina. Llull acabó con cuatro triples de seis -Pau Ribas con cuatro de cinco-, y permitió que España se relanzase y terminase el partido con un 51,5% de acierto exterior (17 de 33). Ese sí que es un enorme recurso del que puede presumir España.