Jone Magdaleno

La vizcaína que busca triunfar en el tatami de la Universiada

La luchadora vizcaína celebrando una victoria ante una de sus rivales. /J.M.
La luchadora vizcaína celebrando una victoria ante una de sus rivales. / J.M.

Medallista en torneos internacionales, la taekwondista acaba de terminar Derecho en Deusto y afronta a partir del próximo miércoles en Nápoles su cita «más especial» de la temporada

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Año a año. Igual de constante en los entrenamientos que en los estudios. La bilbaína Jone Magdaleno acaba de terminar la carrera de Derecho, en la Universidad de Deusto, con una media de 8 y con alguna matrícula de honor en el último cuatrimestre. Cuatro años en los que ha llevado al día tanto su preparación académica como física, pasando de ser una promesa a convertirse a sus 21 años en una de las realidades más firmes del panorama del taekwondo vasco. Una etapa que para ella ya llega a su fin y que lo hará de la mejor manera posible, con su participación en la XXX edición de la Universiada, los Juegos Mundiales para deportistas universitarios, una cita que se celebra hasta el próximo domingo 14 de julio en Italia, en la ciudad de Nápoles.

La vizcaína empieza a competir el miércoles día 10, y será la única vasca de toda la expedición de este deporte que se mida al resto de contrincantes. Por diversas cuestiones representa en sus actuaciones a la Federación de Castilla y León, impulsada por su equipo, el Gimnástico Bilbao Briviesca. Competirá en -67 kilos, peso olímpico, uno superior al que suele estar más acostumbrada (-62). «Este año hemos visto más claro subir porque cada vez voy cogiendo más altura, me hago más mujer y cojo más cuerpo. Con 1,77 casi no puedo meterme más abajo», destaca. Su objetivo allí no es otro que «darlo todo, como siempre, sacar lo máximo que pueda», confiesa.

Una cita inédita para ella, la «más especial» de toda la temporada. «He ido a mundiales, a europeos, a europeos universitarios, donde he conseguido dos veces la plata; y al Grand Prix (donde solo van los 32 mejores senior del mundo), pero esto me hace mucha ilusión porque veo reconocido todo el esfuerzo que he tenido que hacer para poder compaginar los estudios con el deporte. Allí estaré con otros estudiantes que quizá estén sacando sus carreras poco a poco por asignaturas, pero yo lo he hecho en años naturales y con buenas notas, así que me apetece acabar bien el ciclo y hacerlo así», remarca.

Magdaleno antes de un combate acompañada por su madre Marisa, una de sus entrenadoras.
Magdaleno antes de un combate acompañada por su madre Marisa, una de sus entrenadoras. / J.M.

Hasta ahora su día a día era bastante intenso, porque además de todo ello también ejercía como profesora. «Por la mañana iba a la Universidad. Volvía a casa a comer y más tarde daba clases de taekwondo y también de matemáticas. Luego ya me ponía a entrenar y por la noche a estudiar. Eran un poco lío», bromea. Pese a todo no ha dejado de sumar puntos para meterse en criterios de selección, ocupando actualmente el puesto 60 en el ranking olímpico (en -de 67kg.) y el 32 en la clasificación mundial (-62). «Ir a unos Juegos lo tengo aún muy complicado», confiesa.

Centro de Alto Rendimiento

Pero para poder cumplir ese sueño en la próxima edición de las Olimpiadas, además de para crecer mucho más en este deporte en el que empezó con tan solo 5 años, Jone Magdaleno ingresará el próximo 2 de septiembre en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, con una beca. «Iré allí con la idea de trabajar y de ver hasta dónde puedo llegar. Estoy muy ilusionada. La idea ahora es centrarme más en el deporte aunque haré un máster 'on-line' de fiscalidad, para poder opositar más tarde, pero en este caso lo haré poco a poco. Soy un poco agonías y me gusta que las cosas salgan lo mejor posible y si me pongo a sacarlo todo de golpe me voy a desbordar».

Para cumplir el sueño de ir a unos Juegos y para crecer como deportista ingresará en septiembre en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid

Por primera vez antepondrá el taekwondo a los estudios, pero antes de hacer las maletas para instalarse en Madrid, representará de nuevo a la Universidad de Deusto en julio, en el europeo universitario que se celebrará a finales de mes en Croacia. «En agosto no voy a poder tomarme muchas vacaciones y tendré que seguir haciendo físico porque sino cuando llegue al CAR me van a meter caña», bromea.

Un deporte que Magdaleno siempre lo ha vivido en familia. No en vano su madre y su padre son sus propios entrenadores, y también se ejercita con su hermano Oier. «Que se viva ese ambiente en casa me gusta muchísimo. Estamos todos implicados y remamos juntos». Ella empezó con cinco años y competía en técnica hasta los 15, llegando a ser campeona de España en esta modalidad. Se adentró en los combates, a los que en principio no se atrevía a participar, en un campamento de verano, y descubrió que eso era realmente lo suyo. Cuando apenas llevaba cuatro competiciones, ya se presentó a su primer europeo, y con un peso más alto al suyo, en categoría junior.

Con su padre Arturo en una de las pruebase en las que ha participado este año.
Con su padre Arturo en una de las pruebase en las que ha participado este año. / J. M.

A partir de ahí Jone no ha dejado de ganar pugnas en diferentes escenarios y torneos, sin notar nunca discriminación alguna por ser mujer. «El deporte femenino cada vez va creciendo más. Yo animaría a todas a que practicaran el taekwondo o cualquier otra disciplina, porque el deporte el salud. Conoces a un montón de gente e inviertes tiempo en algo saludable que hará que tus hábitos sean distintos», señala.

Arturo Magdaleno, su padre, es uno de sus dos mentores, quien lleva puliendo a su propia joya desde niña. «Tiene la cabeza muy asentada, sabe lo que quiere y no le importa esforzarse lo que sea para conseguirlo», destaca, antes de desvelar que la marcha de su hija a Madrid, al Centro de Alto Rendimiento, es algo que han retrasado dos años. «Llevaban detrás de ella tiempo pero teníamos claro que lo primero para ella era terminar sus estudios. Ahora irá a todos los campeonatos con el equipo nacional y con el apoyo de la Federación Española y del Consejo Superior de Deportes», afirma, antes de agradecer a la Universidad de Deusto todas las «facilidades» prestadas para que su hija haya podido seguir progresando en el aspecto deportivo sin tener que descuidar el educativo, brillando en ambos casos.