«La victoria de Ana Carrasco es un gran empuje para el motociclismo femenino»

Oihane Albizuri, a la izquierda, y Rakel Collado, a la derecha./E. C.
Oihane Albizuri, a la izquierda, y Rakel Collado, a la derecha. / E. C.

Las pilotos vascas Rakel Collado y Oihane Albizuri celebran la hazaña de la campeona murciana

M. VARGAS

Nadie duda de que Ana Carrasco ha hecho historia en el motociclismo al ser la primera mujer en conseguir un campeonato del mundo. Pero, sus colegas vascas están además particularmente orgullosas de esta hazaña, «que debe motivarnos a todas», apunta Oihane Albizuri. La piloto de Lemoniz acaba de participar en la última prueba del Mundial de motocross disputada en Imola (Italia) y aunque su especialidad no es la velocidad, reconoce que el triunfo de Carrasco «demuestra que nosotras también valemos para ganar».

En la misma línea se posiciona Rakel Collado, una piloto alavesa que ha seguido la trayectoria tanto de Ana Carrasco como de María Herrera, otra de las pocas mujeres que compiten en pruebas internacionales. «Me he alegrado muchísimo porque no dejan de ser chicas y les han puesto un montón de trabas».

Rakel se refiere al cambio de reglamento sobre pesos mínimos que obligó a Ana Carrasco a añadir un lastre de 14 kilos a su moto. Quizás por ello, la piloto alavesa se muestra partidaria de que hubiera un mundial exclusivamente femenino. «Me parece bien que compitan mujeres y hombres, y que además ganen ellas, pero en cualquier deporte existen categorías femeninas y masculinas»

La RFME, Real Federación Motociclista Española, consciente de esta reivindicación de las pilotos, ya creó hace cuatro años la versión femenina del CEV, el Campeonato de España de Velocidad. «Pero éramos tan pocas que tuvieron que juntar las categorías de Open 600 y Open 1000 para conseguir una parrilla», recuerda Rakel Collado, que es subcampeona de España en la categoría de 600 amateur.

Además de esta prueba, la federación también cuenta con una comisión femenina que pretende impulsar la participación de mujeres en este deporte a través de campus y cursos. «Y ya se ve niñas de 7 años que entrenan y compiten en categorías inferiores». Si a ello se une la consecución del mundial de Ana Carrasco, que ya se ha convertido en un referente con tan solo 21 años, «el motociclismo femenino puede vivir un gran empuje», según las dos pilotos vascas.

Rakel Collado anima a las amantes de este deporte a informarse en la comisión femenina de la federación. «Muchas chicas no se atreven a competir porque no saben realmente cómo funciona. Y es una pena». Pero confía en que en un futuro «haya una buena parrilla de chicas piloto que puedan participar en cualquier campeonato». Y de este modo, conseguir más visibilidad en el mundo del deporte.

Un deporte caro que engancha

Rakel Collado no ha podido competir esta temporada porque las cuentas no le salen. «Me he fundido los ahorros, es complicado conseguir espónsor y no podía hacer cambios en el trabajo para ir a entrenar». La piloto alavesa reconocer que el motociclismo conlleva muchísimos gastos. «No solo ya la moto, el mono y el casco, que es lo básico, sino los desplazamientos para los entrenamientos, el alquiler de la pista o la gasolina», enumera. Y todo ello, si hay suerte y no sufre ninguna caída. «Entonces ya hay que sumar recambios, reparaciones, etc y es un pastón». Aún así Rakel anhela con conseguir un mejor horario laboral junto con un patrocinador que le permita regresar a la competición. «Porque además es un deporte que engancha».

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