«Me veía con opciones, pero ganar el Máster de Bizkaia de tenis fue especial»

Versatilidad. Oihane ha destacado a nivel provincial tanto en el tenis como en el pádel. /Iñaki de la Cruz
Versatilidad. Oihane ha destacado a nivel provincial tanto en el tenis como en el pádel. / Iñaki de la Cruz

«Quizás me lo paso jugando mejor al pádel porque es más divertido y más en equipo», asegura Oihane Escribano, campeona de Bizkaia de tenis y de pádel cadete

MIKEL GARCÍA

La familia de Oihane Escribano es gran aficionada al tenis y, con esa premisa, ella no tardó en coger una raqueta. Cuenta que «con cinco años empecé a jugar». Fueron sus primeros pasos. El inicio de una prometedora trayectoria. El año pasado logró proclamarse campeona del Master Bizkaia en categoría cadete. Pero por si no fuese bastante con el tenis, Oihane también juega a pádel. Y lo cierto es que lo hace bastante bien, ya que la pasada temporada acompañada de Anne Alkorta se proclamaron campeonas de Bizkaia también como cadetes. «Comencé a jugar cuando tenía unos nueve años, necesitaban una chica para completar una pareja y me animaron en el club a que lo probara», recuerda.

Señala que «ganar el Master de Bizkaia de tenis fue especial, porque tuve que pedir un permiso para que me dejaran disputar el torneo en tres días en lugar de en cinco, ya que tenía un viaje». A pesar del consiguiente esfuerzo, no fue impedimento para que Escribano se alzase con la corona. Aunque tuvo que lucharlo. «Entramos directamente en semifinales, porque por ranking me libré de la primera ronda», desvela. Recuerda que «la final fue dura. Después de ganar el primer set y al ver que tenía tan cerca poder ganar me descentró. Me empecé a poner nerviosa y perdí el segundo». No obstante supo reponerse y se impuso en la tercera manga para llevarse el título provincial. Admite que «me veía con opciones de poder vencer, pero sabía que era complicado».

Con un título bajo el brazo llegó el turno de llevarse el segundo. Indica que «llegamos muy bien a la final. Nos tocó contra dos chicas contra las que ya habíamos jugado alguna que otra vez y las habíamos ganado». Pero no podían confiarse y comenzaron ganando el primer set. «El partido empezó muy bien para nosotras, pero luego el segundo lo jugamos muy mal», reconoce. Sin embargo, tanto ella como Anne supieron reponerse y se adjudicaron el tercer set para llevarse el campeonato de Bizkaia ante la pareja formada por Carmen Estella e Inés Unzaga. Apunta Oihane que «para nosotras fue una motivación muy grande, ya que ganar te ayuda a seguir entrenando para poder luchar por más».

Pero estos no son lo únicos torneos que ha ganado la componente del Martiatu. Recientemente cosechó un nuevo éxito en pádel. Cuenta que «arrancamos en cuartos y en la final nos enfrentamos a unas chicas navarras, que alguna vez nos habían derrotado». No obstante, esta vez lograron vencer a la adversidad y se impusieron en tres sets. «Empezamos muy bien, luego tuvimos un bajón y pudimos recuperarnos para terminar ganando», señala.

Pádel o tenis, tenis o pádel

No es fácil decanterse por uno de los dos deportes. Pádel o tenis, tenis o pádel. Elegir uno por encima del otro es complicado. Revela que «cada uno tiene sus cosas. El pádel puede que sea más divertido, quizás es una modalidad más dinámica y que al jugarlo en parejas se hace más llevadero». No obstante, apunta que «el tenis es más duro y te hace luchar contra ti mismo».

Afirma que «quizás me lo paso mejor jugando al pádel porque cuando vas a los campeonatos estás con los amigos y es una modalidad más de equipo, mientras que en el tenis es todo más individual».

Aprovechar los momentos

Las horas de entrenamientos jugando a tenis y pádel son muchas es por ello que aprovechar cualquier momento es bueno para poder estudiar. «Salgo del colegio a las cinco y hasta la seis no voy a entrenar, así que ese rato lo aprovecho para estudiar. También me suelo quedar por las noches y aprovecho los viajes en coche», remarca.

Pero a todo esto hay que sumarle los viajes para jugar torneos que más de una vez no llegan en las mejores fechas para compaginar con los estudios. «El próximo me coincide con la semana de evaluación, pero ya me he ido acostumbrando a estas situaciones», admite.