Problemas de espalda obligan a Carla Suárez a decir adiós a la temporada

La tenista española durante el US Open. /EFE
La tenista española durante el US Open. / EFE

La tenista canaria ya tuvo que abandonar hace dos semanas por unas molestias en esa zona en la primera ronda del Abierto de Estados Unidos

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Los deportistas parecen estar hechos de otra pasta. Someten a su cuerpo a un esfuerzo hercúleo, constantemente, y no es raro que compitan en alguna competición con molestias. Más bien es lo habitual. Dolores que parecen olvidar, que parecen desaparecer por un tiempo, pero que en ocasiones obligan a echar el freno y a hacerles caso.

Eso es lo que le sucedió a la tenista española Carla Suárez en la primera ronda del Abierto de Estados Unidos hace dos semanas. La canaria tuvo que retirarse y ahora lo hará lo que resta de año, para tener el tiempo suficiente para recuperarse de sus problemas en la espalda y volver como nueva, con garantías a las pistas. «He competido en bastantes torneos limitada por los dolores en la zona baja de la espalda. Hemos trabajado a diario para evitar este paso pero las circunstancias mandan. Por precaución y para no seguir poniendo en riesgo mi salud, hemos decidido que es el momento óptimo para realizar este tratamiento«, explicó a través de un comunicado.

La tenista, que ocupa el número 33 del ranking de la WTA, por delante de Garbiñe Muguruza, lo que la convierte en la mejor española del momento, aseguró que lleva arrastrando esas molestias desde hace ya meses, «desde mitad de la temporada». Hace apenas unos días Suárez acudió a la Clínica Diagonal de Barcelona para someterse a una infiltración con factores de crecimiento en las últimas tres vértebras lumbares.

Sanción

Con este adiós temporal ya ha confirmado su ausencia en la gira asiática y también en los torneos de pista cubierta en Europa. Mientras tanto, se esmerará en cumplir todo lo que los especialistas le indiquen para regresar aún con más fuerza. Tras la rehabilitación, volverá a las pistas de entrenamientos para prepararse de cara a la temporada 2020.

Precisamente por su abandono en el US Open, en un choque en el que perdió 6-2 ante la húngara Timea Babos, la organización del torneo decidió sancionarla con 40.000 dólares, unos 36.000 euros, al considerar que la tenista «no se desempeñó según los estándares profesionales«. La canaria afirmó que el comité del Grand Slam había hecho »una interpretación errónea del caso«, ejerciendo su derecho a apelación. »Soy una defensora del juego limpio«, aseguró rotundamente.