Pérez-Somarriba, la primera española en ganar un título universitario de tenis en EEUU

La madrileña celebrando el título conseguido sobre la pista. /HURRICANES SPORTS
La madrileña celebrando el título conseguido sobre la pista. / HURRICANES SPORTS

La madrileña, estudiante de tercer año de Económicas en la Universidad de Miami, hace historia en una temporada en la que de medio centenar de partidos disputados solo ha perdido cinco

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

«Un sueño hecho realidad». Así resumía a la agencia EFE la madrileña Estela Pérez-Somarriba la gran hazaña que ha protagonizado, a sus 20 años, la de proclamarse primera española en ganar un título individual femenino universitario de tenis en Estados Unidos. Lo ha hecho hace apenas unos días, raqueta en mano, al vencer en la final a la serbia Katerina Jokic, de la Universidad de Georgia, tras culminar una impresionante remontada (6-7, 6-2, 6-3). La campeona pertenece a los 'Huracanes' de Miami, ciudad donde estudia tercero de Económicas. «El tenis universitario es la mejor escuela de la vida, te enseña determinación y trabajo en equipo, y te permite alcanzar niveles inimaginables».

Antes, ya había sido nombrada en dos ocasiones Jugadora del Año de la Atlantic Coast Conference. Logró batir el récord de victorias individuales en el circuito de la Asociación Nacional Deportiva Universitaria (NCAA), con una marca de 12-2. Unos números arrolladores que la acompañan, terminando la presente temporada con un gran bagaje de 43 victorias y tan solo 5 derrotas. Pero ya antes de cruzar el charco fue dos veces semifinalista de torneos ITF y campeona de Madrid en 2015, llegando además a la final del Campeonato de España junior, torneo que ganó en dobles hace cuatro años.

El deporte siempre ha estado ligado a su vida. «Mis padres iban al club de tenis del Real Madrid, en la Castellana, y también somos socios del Bernabéu, fanáticos». Hija de un profesor de arquitectura y una arquitecta, Estela ha querido construir su futuro con la raqueta. Tiene tres hermanos, Enriqueta, Carmen y Gabriela. «La mayor es pianista, estudia también en Estados Unidos. Otra es arquitecta y la otra ingeniera. Mis padres son muy estrictos con nosotras, siempre nos han dicho que demos lo máximo. Y creo que tener eso es casa, el querer más y superarse, siempre ha sido lo importante».

La tenista arrancó su carrera en Miami en 2016, a donde llegó gracias a la empresa española AGM Sports. Allí se ha ido formando, quedándole tan solo un año para terminar sus estudios. «Aquí te lo hacen más fácil, te cambian plazos de exámenes, te cogen asignaturas en las que disfrutas y que te gustan», explica sobre el sistema aplicado allí. «Estudiar no es como un suplicio pero aún así tienes que organizarte, tienes que ser disciplinado, saber cuáles son tus prioridades. Creo que es lo más importante», dice. Todo eso le ha ayudado a mejorar mucho su juego, a ser más rápida sobre la pista. «Me han cambiado muchas cosas de golpe pero lo que más son las ansias de ganar».

Fan de Serena y Nadal

La madrileña reconoce ser fiel admiradora de Serena Williams, por su carácter, y su agresividad, por su forma de jugar. La compara con Rafa Nadal, al que creció viéndole jugar y del que destaca su «ética de trabajo». También con Roger Federer. «Es parecida, es una tía que va a por todas. La veo entrar en un partido y decir 'aquí estoy yo', y hacer lo que sea por ganar». También resalta la pegada de Garbiñe Muguruza, y a la australiana Ashleigh Barty, reciente campeona de Roland Garros.

Durante la celebración, bañándola en agua congelada.
Durante la celebración, bañándola en agua congelada. / TWITTER

Para Pérez-Somarriba representar a España en Estados Unidos es todo un «orgullo». «Para los americanos ganar un campeonato nacional es algo histórico, y yo, cuando llegué allí lo aprendí». Además de con el tenis, Pérez-Somarriba también disfruta tocando la guitarra española, cantando, viajando y cocinando. Aficiones que aparecen reflejadas en la web de su club, en la que curiosamente figura como se pronuncia su apellido: «PEH-Rez So-Muh-REE-Buh». Quizá para tenerlo muy en cuenta ya que saben que seguirá dando que hablar.