Mujeres al estilo Robin Hood

En Euskadi hay unas 120 mujeres que poseen licencia de tiro con arco. /A. S.
En Euskadi hay unas 120 mujeres que poseen licencia de tiro con arco. / A. S.

En Euskadi existen actualmente 120 arqueras con licencia, en los 29 clubes del territorio, para quienes esta primitiva herramienta de caza, cuyo uso les genera tranquilidad y sosiego, se ha convertido en una de sus grandes pasiones

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Presente ya desde el Paleolítico en Europa, no se sabe a ciencia cierta cuándo ni cómo se inventó el arco y la flecha, pero lo que sí es seguro es que su aparición revolucionó el mundo de la caza, siendo la principal herramienta destinada a este fin, y también al bélico, durante numerosos siglos. Una vez que empezaron a surgir las armas de fuego fue poco a poco relegado, pasando a ser un elemento de ocio y deportivo, en el que su principal objetivo sigue siendo el mismo: hacer diana.

Para ello existen varios tipos de arco, entre ellos el largo o tradicional inglés; el recurvo, que es el que se utiliza en los Juegos Olímpicos; el corto, el instintivo (de madera pero sin ningún tipo de referencia) o el desnudo, entre otros, que es más próximo al Olímpico pero carece también de visores. También se puede tirar bajo techo, más conocido como 'en sala' o al aire libre (donde la distancia es mayor). Además, se puede competir a dar en el blanco de una diana o a una silueta en forma de animal, lo que se conoce como 3D. Un deporte de precisión en el que es fundamental el control de la mente y del cuerpo y en el que unas 120 mujeres poseen licencia en Euskadi, frente a unos 750 hombres. Tanto ellas como ellos forman parte de los 29 clubes que existen en el territorio, entre los que destacan el empeño y la perseverancia de sus arqueras, que siempre se han visto en minoría y que pese a que en muchos casos cuentan con un alto nivel, muy pocas veces tienen la posibilidad de medirse a sus compañeros.

Una de la que conoce bien todos los secretos del tiro con arco es la guipuzcoana Ana María Cerro, quien a sus 56 años se proclamó hace apenas unos días campeona de España en Madrid en 3D, revalidando el título, con arco instintivo. Natural de Rentería y residente en Andoain, pertenece al Club Ordizia y lleva lanzando flechas unos 15 años. «Me enamoré de un arquero que competía y era monitor. Me quería enseñar pero yo al principio me negaba, hasta que me convenció, y una vez que entré en este mundo me enganchó». Lo hasta tal punto que ella ahora es monitora de la Real Federación Española de Tiro con Arco, y posee el título de monitor deportivo. Empezó tirando por Euskadi y ahora es toda una referencia a nivel nacional en bosque tanto en 3D (con animales de poliespan) como en campo (con dianas).

«El tiro con arco te ayuda muchísimo. Yo ya no tengo problemas de espalda y además va muy bien para la concentración» ana maría cerro

Una actividad con la que desconecta de los problemas de la vida diaria. «Aquí eres tú solo con tu arco y tus flechas. Me ha venido muy bien mentalmente, sobre todo para poder llevar una época tensa en el terreno laboral», reconoce. Y es que resalta que el tiro con arco es un deporte «de sensaciones», cuyos beneficios son un tanto desconocidos para el público en general. «Te ayuda muchísimo. Yo desde que tiro ya no tengo los problemas de espalda que sufría antes por mi trabajo. Viene muy bien también para la concentración y para aquellos chavales que son un poco despistados».

En su palmarés también hay varios campeonatos autonómicos y provinciales. En las competiciones echa en falta la presencia de más mujeres. «En Guipuzcoa siempre hemos sido pocas. Las que más seguimos con esto al final somos las que no tenemos hijos, que no tenemos esas obligaciones».

Un deporte en el que la modalidad que más repercusión tiene es la olímpica, aunque de manera ocasional. «Nosotros ni eso, y tampoco subvenciones ni ayudas», denuncia Cerro. Ella es una de las que compiten en la Liga Nacional, costeándose de su bolsillo los desplazamientos, el alojamiento y la manutención, lo que en algunos casos supone gastar «más de 300 euros en un fin de semana». «Es una pena que no se ayude a fomentarlo y que no se nos pueda ver. Yo estoy orgullosa cada vez que me subo a un podio de enseñar la bandera de Euskadi, pero no me sirve de nada porque mi federación solo me manda una carta de reconocimiento por mis logros y ahí se acaba todo», declara la también campeona de España de campo.

Tiro inconsciente

Ana María Cerro compartió podio con la alavesa Ainhoa Santamaría en el último Campeonato de Euskadi de Bosque, en el que esta última logró el oro, con la guipuzcoana como segunda y la vizcaína Leire Torres en el tercer peldaño. La vitoriana descubrió este deporte hace unos 13 años después de ver a varios arqueros por televisión en unos Juegos, y no dudó en apuntarse a un curso impartido por el Ayuntamiento de la capital alavesa. «Me gustó tanto que al final contacté con un club y continué con ello». Desde 2017 es la presidenta de la Federación de Álava de tiro con arco, y esta temporada se ha proclamado además campeona del autonómico de sala. «Esto me descubrió, no sabía que fuera tan competitiva», admite, antes de reconocer que es una actividad que exige mucha disciplina, y que prefiere participar en las pruebas teniendo como rivales a los hombres. «En las competiciones federadas tenemos que competir entre nosotras, en cada modalidad de tiro, pero luego en los trofeos que organizan los clubes se puede hacer o no. A mí me gusta que haya más competencia, tiene mucha más miga», bromea.

Ainhoa Santamaría compitiendo en pleno bosque.
Ainhoa Santamaría compitiendo en pleno bosque. / A. S.

Su arco también es instintivo, lo que requiere mucha concentración. «Al no tener puntos de referencia además de una técnica refinada tienes que entrenar mucho, que tu mente sepa coordinar el punto y el momento adecuado, la posición, la distancia, el cálculo de parábolas... Es complejo, pero se hace. Quien tira al final no eres tú, es tu mente. Es el cerebro el que determina el momento de tirar la flecha, pero no eres tú conscientemente«, explica. Cuando se pone en modo arquera Ainhoa, del club Baztertxo, se relaja, se evade de los problemas y deja fuera de su cuerpo toda la ansiedad y el estrés del día a día. »Estás con tu arco y tus flechas y no hay nadie ni nada más, pero como te influyan malos pensamientos es mejor dejarlo. Se nota que no tiras como siempre y puedes incluso trastocar tu técnica«.

Este deporte aporta muchos beneficios a las mujeres que han sido sometidas a una masectomía, favoreciendo el drenaje linfático

Además de todo lo que aporta, que tanto Santamaría como Cerro ya han apuntado, el tiro con arco destaca también por otro gran beneficio que precisamente tiene que ver mucho con las mujeres, y es que según algunos estudios y tras un trabajo realizado desde la propia Federación Alavesa, se ha demostrado que es una actividad muy recomendable para el drenaje linfático para todas aquellas que han sido sometidas a una masectomía.

Ambiente familiar

Con un arco desnudo, que se asemeja más a los que utilizan los arqueros olímpicos, pero el que se dispara de igual manera tan solo con la intuición, lleva brillando desde los últimos años la baracaldesa Tatiana Soto tanto a nivel de Bizkaia como autonómico. En su caso este idilio arrancó hace tan solo cuatro años, cuando regresó a casa después de estar viviendo una temporada en Japón. «Una amiga me comentó que iba a ir a un club a probar y me invitó a ir con ella. Yo no estaba muy segura y no sabía si me iba a gustar pero fue tirar la primera flecha y me apunté de inmediato«.

El ambiente «familiar» y la posibilidad de conocer gente y estrechar nuevas amistades con compañeros de otros clubes es lo que más le terminó de enganchar de este deporte. «Los más experimentados se toman su tiempo para corregirte si ven que algo no lo estás haciendo bien», afirma, repitiendo, como suelen hacer todos, la relajación que transmite el arco una vez que se dispone a lanzar. «Muchas veces después del trabajo, sobre todo si he tenido un día ajetreado, voy a entrenar aunque sea media hora y me desestreso».

Tatiana Soto lleva tan solo cuatro años y ya atesora numerosos triunfos.
Tatiana Soto lleva tan solo cuatro años y ya atesora numerosos triunfos. / JAVIER PINO

Su sueño es poder llegar a competir algún día en un Europeo o Mundial, pero es consciente de que para conseguirlo necesitaría estar presente en las ligas nacionales tanto de campo como en 3D «y para ello se necesita entrenar mucho y disponer de tiempo». Miembro del club Abanto Gezaleriak, anima a las mujeres a que descubran este deporte «bueno para la salud». «Conseguimos triunfos pero seguimos siendo pocas en la línea de tiro. De hecho hay competiciones que al no haber suficientes participantes nos quedamos sin celebrarlas. El mínimo son cuatro por modalidad, así que si se da el caso, hay veces que cambias de modalidad para que haya concurso«.