Mueren ahogadas la campeona y la subcampeona mundial de kickboxing

Fatima Zhagúpova y Elina Guisméyeva en la imagen mostrada por su federación para informar del trágico final de las dos luchadoras. /INSTAGRAM
Fatima Zhagúpova y Elina Guisméyeva en la imagen mostrada por su federación para informar del trágico final de las dos luchadoras. / INSTAGRAM

Fatima Zhagúpova y Elina Guisméyeva perdieron la vida en una playa de Crimea en la que se metieron pese a las malas condiciones de mar

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

El deporte femenino ruso ha perdido de forma trágica a dos de sus grandes luchadoras, Fatima Zhagúpova y Elina Guisméyeva. Campeona y subcampeona del mundo de kickboxing, ambas perecieron ahogadas el pasado domingo en una playa de la ciudad de Sebastopol, en la península de Crimea. Un hecho que se produjo después de dar por finalizado un entrenamiento, horas antes de coger un vuelo rumbo a sus respectivas casas.

Zhagúpova, de 33 años y residente en Moscú, y Guisméyeva, de 27 y natural de la ciudad de Murmansk, cerca de la región de Laponia, ignoraron las malas condiciones del mar y los informes que indicaban que se avecinaba un fuerte temporal y se zambulleron en el agua, lo que terminó por costarles la vida.

Sus cuerpos no pudieron ser encontrados y rescatados hasta varias horas más tarde, cuando la tormenta amainó, debido al fuerte oleaje y a la intensa lluvia que se desató en el lugar durante gran parte de la jornada.

Una triste noticia que se encargó de comunicar la Federación Rusa de Kickboxing a través de las redes sociales, mostrándose totalmente consternada por el trágico incidente que se ha llevado a sus dos deportistas. Según aseguraron los cuerpos de emergencia allí personados, todo indica que una de las dos jóvenes decidió saltar al agua desde el muelle. La otra, al ver que tenía problemas, decidió ir a ayudarla, pero ambas fallecieron debido al fuerte oleaje y a las corrientes que se desataron en ese lugar. A las dos, con numerosos títulos y campeonatos internacionales a sus espaldas, les quedaban aún muchas medallas que colgarse.