Tenis

Las madres pegan fuerte en el circuito femenino

Kim Clijsters en el transcurso de un partido de exhibición. /REUTERS
Kim Clijsters en el transcurso de un partido de exhibición. / REUTERS

Serena Williams, Victoria Azarenka o María José Martínez, son algunas de las tenistas del WTA que han tenido hijos y continuan al máximo nivel. La última en sumarse a ellas es Kim Clijsters, exnúmero uno mundial, que ha anunciado su regreso

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Ser madre y pelear por ganar un Grand Slam parece no ser algo incompatible, o por lo menos hay más de un ejemplo que se ha esmerado, con mucho esfuerzo, en conseguirlo. Tenistas que no han querido renunciar a la maternidad ni a su carrera deportiva, entre las que se encuentra Serena Williams, quien en 2017, cuando se hizo con el Open de Australia, ya estaba embarazada de su hija Alexis Olympia. Le costó recuperar su mejor nivel pero desde que volvió a las pistas ha mostrado de nuevo su garra, peleando en la final de Wimbledon y en la del US Open por sumar el que hubiera sido su 24 título individual, a poco de cumplir los 38 años.

En su vuelta luchó por un cambio en las norma que consiguió, el que el ranking se mantuviera intacto hasta que pasaran tres años después del parto de una tenista, para evitar el tener que empezar de cero, situación que ella misma sufrió, además de Victoria Azarenka. La bielorrusa fue madre de Leo a finales de 2016 y pocos meses más tardes reapareció en Mallorca, aunque por problemas con la custodia de la pequeña ha tenido que renunciar a muchos torneos, rompiendo incluso a llorar por esta complicada situación familiar este mismo año tras su eliminación en el Abierto de Australia.

Una lista de mamás tenistas en activo en la que también figura la española María José Martínez, quien compiten en el circuito de dobles de la WTA. En sus partidos, en muchas ocasiones ha contado con el apoyo de su hija Andrea, a la que dio a luz en 2014. La rusa Evgeniya Rodina, la luxemburguesa Mandy Minella o la ucraniana Kateryna Bondarenko son otros de los ejemplos, a los que se acaba de unir la belga Kim Clijsters, exnúmero uno mundial, quien a sus 36 años ha comunicado que regresará a la competición en 2020, más de siete años después de haberse retirado, tras el US Open de 2012.

Madre de tres niños

«Estos siete últimos años, he sido madre a tiempo completo. Y me encanta eso. Pero también me encantaba ser una tenista profesional. Y sinceramente, lo echo en falta. ¿Y si intentará las dos cosas? Vamos allá. Regresemos de nuevo», explicó en un vídeo en su cuenta de Twitter la ganadora de cuatro torneos del Grand Slam, que ya había interrumpido una vez su carrera entre 2007 y 2009.

A su vuelta alzó tres títulos, el US Open en 2009 y 2010 y el Open de Australia en 2011. Con el primero se convirtió en la tercera tenista en lograr un gran trofeo siendo ya madre, después de haberlo conseguido Margaret Court y Evonne Goolagong, esta última en 1980. En febrero de 2011 incluso llegó a coronarse como la mejor tenista del mundo, un año antes de colgar definitivamente la raqueta, o eso parecía.

Tiene previsto regresar al circuito a comienzos de 2020, con una agenda de torneos ligera y «flexible», aunque afirmó que si en diciembre se sintiese «lejos de donde quiero estar, entonces no iría a cualquier precio». «Aún tengo tres meses y medio por delante, creo que puedo hacer muchos progresos en las próximas semanas y estoy ansiosa por ver dónde me llevan», declaró en una entrevista publicada por la WTA.

Actualmente cuenta con 41 títulos en su palmarés, entre ellos tres US Open y un Abierto de Australia. Profesional desde 1997, la belga alcanzó la cúspide mundial por primera vez en 2003. Ahora Kim Clijsters es madre de tres hijos Jada (11 años), Jack (5 años) y Blake (2 años), con los que quiere celebrar nuevos triunfos.