Halterofilia

Lydia Valentín se queda a las puertas de su quinto título europeo

Lydia Valentín en una de sus ejecuciones en el Europeo celebrado en Georgia. /EFE
Lydia Valentín en una de sus ejecuciones en el Europeo celebrado en Georgia. / EFE

La leonesa, triple medallista olímpica, consiguió el oro en arrancada pero no pudo llevarse el triunfo continental al verse superada por un kilo más de la bielorrusa Darya Naumava

AMADOR GÓMEZ

Lydia Valentín sólo pudo adjudicarse este una de las tres medallas de oro a las que aspiraba en el Europeo, en arrancada, ya que debió ceder sus títulos en dos tiempos y en el total olímpico a la bielorrusa Darya Naumava, que sorprendió a la halterófila leonesa para impedir que se proclamase pentacampeona continental en Batumi (Georgia). Mientras que Naumava subió a lo más alto del podio en el total olímpico con 242 kilos, Lydia Valentín se tuvo que conformar con la plata (241 kilos), ya que falló en su intento de igualar los 136 que levantó la bielorrusa en dos tiempos. Lydia Valentín se quedó en 133, para adjudicarse la plata en dos tiempos y en el total en menos de 76 kilos, nueva categoría olímpica, en la que la española espera ganar en Tokio 2020 una cuarta medalla consecutiva en unos Juegos.

Después de colgarse en poco más de un año tres medallas de oro en el total olímpico en las grandes competiciones internacionales, las conseguidas en 2018 en el Europeo de Bucarest y en el Mundial de Turkmenistán y la que se le otorgó por fin el pasado 28 de febrero, correspondiente a los Juegos de Londres 2012 por dopaje de las tres rivales que entonces subieron al podio, Lydia Valentín amplió su palmarés en Georgia con otros tres metales, un oro y dos platas. Sin embargo, estos dos metales supieron a poco, ya que tras mostrar la berciana una gran superioridad en arrancada, se vio superada en el momento decisivo, en el que estaba en juego la más preciada medalla, por su principal rival.

A los 34 años, la primera española de la historia campeona del mundo y olímpica superó el año pasado con cuatro títulos europeos las tres coronas que se adjudicó Estefanía Juan, pero este jueves, cuando era la defensora del título y de nuevo la gran favorita, se quedó a las puertas. Como era previsible, Lydia Valentín se adjudicó sin demasiados problemas el oro en arrancada (al levantar 108 kilos), pero en dos tiempos se quedó en 133, mientras Naumava llegaba hasta los 136. En arrancada se aseguró el oro después de que la francesa Gaelle Nayo (bronce en esta modalidad) se doblase el brazo izquierdo y tuviese que ser retirada en camilla, al caérsele encima la barra, cuando intentaba levantar 107 kilos.

Con el oro en arrancada garantizado y una de las máximas adversarias ya fuera de competición, la española pidió 110 kilos, aunque no pudo con ellos, para afrontar entonces tras un período de descanso los dos tiempos en lo más alto del liderato, por delante de Naumava (plata entonces con 106) y de la desafortunada Nayo, que debió abandonar el campeonato entre gritos de dolor con sólo 103, cuando en principio se presentaba como una de las principales candidatas al podio en el total olímpico.

Lucha exclusiva entre dos

El dos tiempos se convirtió entonces en una lucha exclusiva entre Lydia Valentín y Darya Naumava. La leonesa levantó en su primer intento 130 y después 133, pero la bielorrusa, que había sufrido con 131, resurgió para atreverse con 136 y meter presión a la vigente campeona. Con Naumava ya líder la española solicitó los 136 kilos, pero ahí le resultó imposible y fue frenada de forma definitiva.

Entre las 22 inscritas en la categoría de hasta 76 kilos sólo igualaban el mejor total de 240 kilos de Lydia Valentín precisamente Gaelle Nayo y Darya Naumava, plata en los Juegos de Río 2016 y también en el Mundial de 2018 en Turkmenistán, donde la leonesa repitió, en -81 kilos, el título universal conquistado en Anaheim (Estados Unidos) en -75, para completar entonces la ansiada triple corona. Para cerrar así un círculo que en la práctica aún estaba incompleto, a la espera de que se le entregase el oro olímpico de Londres.

Lydia Valentín estaba invicta en Europa desde hacía un lustro, ya que conquistó el primero de sus títulos continentales en 2014 (en -75 kilos) y no participó en la edición de 2016, a causa de una lesión en la espalda que llegó a poner en peligro su participación en los Juegos de Río. Allí se colgó, por primera vez in situ en el podio, su primera medalla olímpica (bronce), ya que la plata de Pekín 2008 y el oro de Londres 2012 se los concedieron en los despachos y ambos metales fueron entregados, con años de retraso, en la sede del Comité Olímpico Español (COE).

Reconocida como mejor halterófila del planeta en 2017 y 2018, cuando se proclamó campeona del mundo, la berciana no pudo sumar por tanto en Georgia su undécima medalla europea absoluta en el total olímpico, en una competición con mayor competencia que en las últimas ediciones, después de que regresasen los países suspendidos por los escándalos de dopaje que han sacudido este deporte.