Descubriendo el hockey en línea en bilbao

Nos desplazamos hasta el polideportivo de Zorroza para hablar con las chicas del Metropolitano Bilbao, que milita en la Liga Oro, la Segunda División

Las chicas del Metropolitano Bilbao, en el entrenamiento. / Vídeo: Marta Madruga / Pablo del Caño
Beatriz Garnández
BEATRIZ GARNÁNDEZ

Se oye hablar de fútbol, de baloncesto, de balonmano o de natación. Pero, ¿qué hay de los demás deportes? El Metropolitano Bilbao, hasta hace dos años, no tenía equipo femenino por la falta de chicas. Sin embargo, el interés de un grupo de niñas por practicar hockey en línea lo hizo posible. Es un deporte similar al hockey sobre hielo, pero sin esa superficie y sin alguna de sus reglas más conocidas, como empotrar a los rivales contra las vallas. Empezaron en una liga de Castilla y León y actualmente militan en la Liga Oro Nacional, lo que sería una Segunda División.

Su plantilla es muy joven y solo dos jugadoras superan la mayoría de edad. Aroa Mirás, que acaba de cumplir los 18 años, y Amagoya Sansiñena, toda una veterana que, a sus 47 años, sigue jugando a hockey en línea. El resto del equipo está formado por chicas de entre 14 y 16 años en su mayoría. Nos desplazamos hasta el polideportivo de Zorroza para hablar con las dos jugadoras más veteranas del equipo vizcaíno.

Aroa Mirás. 18 años.

«Es un deporte muy caro, toda la equipación corre a nuestra cuenta»

Aroa Mirás siempre ha sido una niña aficionada por el deporte. Tras probar en varias disciplinas se interesó por el hockey en línea y ya lleva siete años patinando por las pistas. «Cuando llegué era la única chica. Luego se empezaron a sumar más, pero eran muy pequeñas. Yo hace dos años entrenaba pero no jugaba porque no había equipo femenino y a partir de los 16 años ya no es mixto. Entonces no tenía con quién jugar», recuerda Mirás.

La joven jugadora sabe que es un deporte desconocido para el público general. «No se televisa mientras que el fútbol lo tienes en todas partes», critica. Además, la falta de patrocinadores hace que sea un deporte caro. «No tenemos nadie que nos financie, que al final es lo más importante. Con las subvenciones que nos dan vamos pagando todo. A veces hay que subir un poco la cuota porque no llega», confiesa.

Además, a esto se suma que es «un deporte muy caro». «Toda la equipación corre a nuestra cuenta. Los patines cuestan unos 200 euros; un stick, unos 150; las espinilleras, unos 80...», señala. Al estar en una liga a nivel nacional, tienen que hacer viajes a Valladolid, Madrid, Barcelona. «El club nos paga los viajes y las estancias cuando competimos», explica.

Mirás acaba de empezar este año en la Universidad de Vitoria la carrera de estudios ingleses y de momento no tiene problemas a la hora de compaginar. «Voy y vengo cada día, porque si me quedara allí no podía venir a entrenar y es algo que no veo ahora mismo», dice entre risas.

A pesar de tener solo 18 años, es la segunda jugadora más veterana del equipo y tiene que ser un ejemplo para las más jóvenes. «Yo aporto actitud, calma. A veces ellas se ponen nerviosas, llevan menos tiempo. Aporto un poco de madurez y el saber llevar al equipo», explica.

Este año ha debutado en Liga Oro Nacional con el Metropolitano Bilbao y tiene en mente objetivos ambiciosos. «A nivel de club me gustaría llegar a Liga Élite, que en hockey línea es la máxima categoría. Y desde el punto de vista personal, a la selección española, que al final es lo más a lo que puedes llegar. Hay selección de Euskadi, pero como somos poquitas chicas ahí, entrar es más fácil», cuenta.

Amagoya Sansiñena. 47 años.

«Tenía a dos campeonas mundiales en mi equipo

Amagoya Sansiñena es el vivo ejemplo de pasión por el hockey. Una afición que ha inculcado a sus dos hijos, que también juegan en el Metropolitano Bilbao. Tiene 47 años y sigue compitiendo, a pesar de que le saca 30 años a la segunda jugadora más veterana del equipo. Esta navarra vivió en Lugo, donde debutó en la Liga Élite, máxima categoría del hockey en línea, con el Meigas. «He sacado tres generaciones de crías. Tenía a dos campeonas mundiales en mi equipo», explica.

Su afición por el hockey empezó tarde, a los 33 años, y ahora no puede estar alejada de su pasión. «El año pasado me tomé un año sabático y sufrí muchísimo por no pisar la pista, pero ya voy entendiendo que lo tengo que dejar. Gracias a dios hay equipos de personas mayores como yo, no se acaba el mundo. Este año me viene bien como broche final para acabar cerca de casa», dice entre risas.

Sansiñena está acostumbrada a ser 'la madre' del equipo y reconoce sentirse «muy a gusto». «Siempre he estado entre niñas. Me adapto muy bien a ellas. Estoy un poco en plan madre, las calmo, las tranquilizo... Les digo que esto es para pasarlo bien. Y que las competiciones llegarán cuando sean más mayores, que ahora tienen que aprender a disfrutar», explica.

Lo que empezó como un plan para practicar en familia se ha convertido en una pasión que comparte con sus dos hijos. «Me encanta el deporte y es lo que les he inculcado a mis hijos. De hecho ellos han hecho deporte individual, para que se sepan sacar las castañas, y colectivo para que sepan compartir. El mundo del deporte te enseña mucho. Es disciplina, es compañerismo y hay que enseñar eso a los niños. Esto es deporte, es pasarlo bien. Una vez le dije a mi hijo mayor que el día que le viera enfadarse en pista, le sacaba del hockey. Hoy es el día en el que le hacen una falta y él se levanta y no dice nada. Y estoy muy orgullosa», señala.

Cuando tiene que buscar un símil para explicar qué es el hockey en línea, lo tiene claro. «Es muy similar al fútbol sala», dice. Además, reconoce que cuando la gente oye hablar de este deporte piensa en «gente estampándose contra la valla». Una imagen errónea de lo que es este deporte. «El hockey es muy bonito de ver para quien le guste el juego rápido. Es un deporte que si lo ves, te vicias», matiza.

A pesar de que el deporte femenino ha experimentado un gran cambio en los últimos años, Sansiñena critica la «falta de ayudas» y la desinformación. «Desde que yo empecé ha avanzado un montón a nivel federativo, de ayudas... y están creciendo los equipos. Pero para lanzarte a Liga Nacional hacen falta más apoyos», explica. Además, critica el poco interés que hay por los deportes minoritarios. «La selección española de hockey es tres veces campeona del mundo junior y no se dice, y es lo que duele. España está a un nivel muy bonito en el hockey», dice.

Por último, a esta veterana jugadora le da «rabia que siempre hablen de los mismos deportes en los medios de información». «Ojalá se supiera cuántas clases de deporte hay a nivel nacional. Que los padres supieran qué opciones tienen sus hijos para elegir, no solo fútbol», finaliza.

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