Futbolistas abiertamente lesbianas

María León, con el 16, se abraza a sus compañeras de selección. /AGENCIAS
María León, con el 16, se abraza a sus compañeras de selección. / AGENCIAS

«Es extraño que ningún jugador de élite se haya declarado gay. Eso me hace pensar que queda mucho por hacer», sostienen en la Asociación de Futbolistas Españoles

Itsaso Álvarez
ITSASO ÁLVAREZ

El hecho de que el deporte se esté convirtiendo en una actividad de ocio en vez de una forma de entrenamiento físico junto con la emancipación de las mujeres y la emergencia de los derechos pro-lesbianas y gays está provocando que incluso aquí la homosexualidad no pueda ya ser escondida siempre debajo de la alfombra. Hay muchas jugadoras de fútbol abiertamente lesbianas. Han salido del armario públicamente a pesar de las posibles represalias u opiniones negativas al respecto, al contrario de lo que sucede en el fútbol masculino, donde manifestarse en este sentido sigue siendo un tabú y a veces motivo de insultos y descalificaciones, como sucedió hace unos meses cuando el lateral del Arsenal, Héctor Bellerín, reveló que le habían llamado lesbiana (entre otros insultos homófobos) solo por llevar el pelo largo. Según sus propias declaraciones, «es imposible que alguien sea abiertamente gay en el fútbol. El problema -opinaba- es que los aficionados tienen una idea de cómo un futbolista debe vestirse, cómo debe comportarse y cómo debe hablar».

Volviendo a las mujeres, Casey Stoney lo dijo en una entrevista a la BBC hace cinco años, cuando era la capitana de la selección femenina inglesa de fútbol -desde el año pasado está retirada, tras rendir al máximo nivel durante 23 años con la camiseta del Chelsea, el Liverpool y el Arsenal, entre otros equipos-. Entonces declaró mantener una relación con una excompañera de equipo con la que ahora tiene gemelos. Aseguró que nunca se había escondido, pero que tampoco había sentido la necesidad de hacerlo público. Por cierto, que cuando la Asociación de Futbolistas ingleses conmemoró su brillante carrera con un trofeo con forma de plato el año pasado, un tuitero le dijo que el premio quedaría muy bien en su cocina, un lugar al que pertenece, se atrevió, por ser mujer. Un comentario ultra machista que la jugadora respondió con elegancia antes de bloquearle en las redes: «Sí, quedará genial en mi cocina junto a mis guantes del horno, mi tabla de planchar, mis cuatro FA Cups, cinco copas de la liga, dos ligas, medalla de plata europea, medalla de bronce mundial y 130 convocatorias con la selección».

Con Casey Stone vinieron después la sueca Nilla Fischer, que además de una gran jugadora es también una reconocida activista por los derechos LGTBI. Capitana del equipo alemán Wolfsburg y jugadora de la selección de Suecia (ha representado a su país en tres Copas Mundiales y tres Juegos Olímpicos), ha hecho en más de una ocasión duras declaraciones mientras las autoridades del fútbol de su país continúan luchando para combatir la homofobia dentro y fuera del terreno de juego. Nilla salió del armario cuando un periodista le preguntó por su vida amorosa y ella contestó con sinceridad que estaba saliendo con una chica. Lo que le motivó a contarlo fue que otros miembros de la comunidad LGTBI soportan, dijo, cargas similares o incluso más pesadas. «Sé que hay personas que reciben mucho más odio y más amenazas que yo, así que trato de verlo así y pensar 'tengo que aprovechar la oportunidad de ayudar personas más jóvenes'. Estoy muy feliz con mi vida y cualquier otra persona puede serlo también'». 

Ali Krieger y Ashlyn Harris, que coinciden en la selección de fútbol de Estados Unidos, se casarán a finales de año.
Ali Krieger y Ashlyn Harris, que coinciden en la selección de fútbol de Estados Unidos, se casarán a finales de año. / E. C.

A finales de año se casarán en Florida Ali Krieger y Ashlyn Harris, jugadoras muy exitosas de las selección de fútbol de Estados Unidos que llevan nueve años siendo novias en secreto. Ahora que lo han hecho público, sienten que se han quitado un peso enorme de encima. «Por fin, después de tantos años no tenemos nada que ocultar ni sentimos no estar a la altura de la comunidad a la que pertenecemos». No fue, según han contado, miedo al rechazo lo que mantuvo la relación en el armario, más bien el temor a que esto atrajera mucho la atención sobre ellas y sobre el equipo.

Alisha Lehmann y Ramona Bachmann en un choque de la Primera División inglesa.
Alisha Lehmann y Ramona Bachmann en un choque de la Primera División inglesa. / E. C.

Un ejemplo más. Alisha Lehmann y Ramona Bachmann, un referente de visibilidad lésbica en el mundo del fútbol y un ejemplo de historia de amor de película. Son suizas, y ambas son delanteras en la Women's Super League, la primera división inglesa. Alisha juega en el West Ham y Ramona en el Chelsea. Hace un año decidieron contar a los medios de comunicación que eran una pareja feliz y enamorada en casa, y contrincantes en el campo.

«No hay por qué esconderse»

En España, María Pilar León es una de las pocas futbolistas que pregona públicamente su condición sexual. Defensa y zurda en el Barça y en la selección española, sintió que era «importante defender los derechos de todos los que se ven, como ella, discriminados« y está más que dispuesta a frenar la homofobia con la misma habilidad con la que frena a las jugadoras rivales en el campo. «Creo que es importante dar la cara por los derechos de todos, no hay por qué esconderse. Muchas veces oímos cosas muy feas en los campos de fútbol, insultos no sólo homófobos sino también racistas, y yo creo que en el deporte debemos lanzar un mensaje claro de tolerancia y en contra del odio».

Lola Gallardo, del Atlético de Madrid, y Laura del Río son otras futbolistas homosexuales sin complejos. La primera es portera y esta última juega de delantera en el Madrid CFF de la Superliga española y también ha marcado goles en Estados Unidos, Alemania e Inglaterra en sus 20 años de trayectoria profesional. Ella sostiene que «el fútbol está pensado como un deporte de hombres» y que el día que esto cambie «el fútbol femenino se verá muy favorecido». «A muchos no les entra en la cabeza relacionar las palabras fútbol y gay, pero seguro que habrá muchos futbolistas que sean gays», suele decir. «Me extraña que no haya ningún jugador de élite que se haya declarado gay, eso me hace pensar que queda mucho por hacer», sostiene Javier Edo, representante de Integridad de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE).